
Dos graves accidentes laborales por caídas en altura sacuden Santa Cruz de Tenerife en 24 horas
Dos graves accidentes laborales por caídas en altura en menos de 24 horas han movilizado a los servicios de emergencia en Santa Cruz de Tenerife, reabriendo el debate sobre la seguridad en el sector de la construcción.
La siniestralidad laboral en Santa Cruz de Tenerife ha registrado un repunte preocupante en las últimas horas, con dos incidentes de gravedad extrema que han movilizado a los servicios de emergencia de la capital tinerfeña. Tal y como recogen las informaciones difundidas este jueves, la ciudad ha sido escenario de dos caídas en altura que ponen de relieve la vulnerabilidad de los trabajadores en el sector de la construcción y las reformas.
El episodio más reciente tuvo lugar durante la mañana de este jueves en la calle Padre Anchieta, cerca de la Avenida San Sebastián. Un operario resultó herido tras precipitarse desde un andamio, lo que obligó a una intervención coordinada del Servicio de Urgencias Canario (SUC), efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife —con base en Tomé Cano— y agentes de la Policía Local y Nacional. Aunque los bomberos acudieron al lugar, el personal sanitario ya se encontraba asistiendo al afectado, cuyas diligencias han quedado bajo supervisión de la Policía Nacional.
Este suceso se suma a otro accidente de gran severidad ocurrido apenas 24 horas antes en la calle Juan Padrón. En aquella ocasión, un varón de 39 años sufrió una caída de quince metros hacia la rampa de un garaje, resultando con un traumatismo craneoencefálico de pronóstico reservado. La gravedad de su estado requirió un traslado urgente al Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria, escoltado por la Policía Local para garantizar la celeridad del transporte. Actualmente, el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional mantiene abierta una investigación para esclarecer las circunstancias de este primer siniestro.
La recurrencia de estos accidentes en un intervalo tan breve reabre el debate sobre la eficacia de los protocolos de prevención de riesgos laborales en las obras urbanas. La normativa vigente en España exige medidas de protección colectiva e individual estrictas para trabajos en altura, cuya omisión o fallo técnico suele ser el denominador común en este tipo de sucesos. La inspección de trabajo y las autoridades judiciales deberán determinar ahora si en ambos casos se cumplieron los estándares de seguridad obligatorios, un factor determinante no solo para la depuración de responsabilidades penales, sino para la protección efectiva de la integridad física de los trabajadores en un sector que, pese a los avances legislativos, sigue presentando cifras de siniestralidad que requieren una vigilancia constante.