Comienzan las obras del tercer carril de la TF-5 con una inversión de 58 millones de euros

Comienzan las obras del tercer carril de la TF-5 con una inversión de 58 millones de euros

Recurso: Diario de Avisos

El Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias inician las obras del tercer carril de la TF-5 entre Guamasa y San Lázaro con una inversión de 58 millones de euros y un plan de trabajo ininterrumpido para mejorar la movilidad en una de las vías más transitadas de la isla.

La descongestión de la TF-5, una de las arterias con mayor densidad circulatoria de España, encara una fase decisiva con el inicio inminente de las obras del tercer carril descendente entre Guamasa y San Lázaro. Tal y como ha trascendido tras la reunión técnica mantenida entre el Cabildo de Tenerife y la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, el proyecto se ha consolidado como una prioridad estratégica para el archipiélago, contando con una inversión pública que supera los 58 millones de euros y un horizonte temporal de 35 meses.

El desafío técnico que plantea esta infraestructura no reside únicamente en su envergadura presupuestaria, sino en la complejidad de intervenir en un tramo que soporta un flujo diario superior a los 110.000 vehículos, con picos de intensidad que rebasan las 12.000 unidades por hora. Para mitigar el impacto en la movilidad insular, las administraciones han diseñado un plan de trabajo que operará de forma ininterrumpida, las 24 horas del día, durante toda la semana. La estrategia, según se ha trasladado a los representantes municipales y agentes económicos presentes en el encuentro, priorizará la ejecución de enlaces —incluyendo la remodelación de los nudos de Guamasa y San Lázaro, así como la creación de nuevas conexiones en el entorno aeroportuario— antes de proceder a la intervención directa sobre la plataforma principal de la vía.

La hoja de ruta, que contempla la firma del acta de replanteo para la próxima semana, se ha estructurado para evitar, en la medida de lo posible, la reducción de carriles operativos. No obstante, la demolición del paso superior actual en la zona del aeropuerto —imprescindible para la ampliación— obligará a una gestión coordinada con las fuerzas de seguridad y los ayuntamientos afectados. La previsión es que las afecciones al tronco principal se concentren en las etapas finales del proyecto, mientras que las fases iniciales se centrarán en sondeos, adecuación de servicios y trabajos en la TF-152.

Este proyecto, cuya actualización fue impulsada por el Cabildo para su posterior tramitación por parte del Ejecutivo regional, representa un ejercicio de coordinación interadministrativa sin precedentes en la isla. La necesidad de mantener la operatividad de la TF-5 mientras se ejecutan las obras exige una comunicación constante con AENA, la Guardia Civil y las policías locales, dado que, a pesar de las medidas de mitigación, la envergadura de la obra alterará inevitablemente las condiciones habituales de tránsito en una zona crítica para la conectividad de Tenerife.