
Rescatan en helicóptero a una mujer de 67 años tras sufrir un síncope por mal de altura en el Teide
Una mujer de 67 años fue evacuada en helicóptero tras sufrir un síncope por mal de altura en el Parque Nacional del Teide, requiriendo un complejo operativo de rescate coordinado.
El Parque Nacional del Teide ha vuelto a poner de manifiesto la complejidad logística que entraña la asistencia sanitaria en entornos de alta montaña, tras el incidente registrado este domingo en el que una mujer de 67 años requirió una compleja operación de evacuación aérea. Tal y como recoge el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad 112 de Canarias, la afectada sufrió un cuadro clínico compatible con el mal de altura, derivando en un síncope que obligó a activar un dispositivo de rescate coordinado.
La intervención, que se inició en torno a las 13:10 horas, subraya la importancia de la coordinación interinstitucional en un espacio natural de gran altitud. Tras una primera estabilización realizada por el Equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias (ERIE) de Cruz Roja, el Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) procedió al traslado de la paciente mediante un helicóptero hasta la helisuperficie de La Guancha. Allí, el Servicio de Urgencias Canario (SUC) asumió el control sanitario para su posterior derivación al Hospital del Norte, donde permanece bajo observación.
Este suceso pone de relieve los riesgos asociados a la altitud en el Teide, donde la presión atmosférica y la menor disponibilidad de oxígeno pueden comprometer la salud de visitantes no aclimatados, especialmente en personas mayores. La resolución del operativo contó con un despliegue multidisciplinar en el que participaron el Consorcio de Bomberos de Tenerife, los guardas rurales de Medio Ambiente del Cabildo insular, así como efectivos de la Policía Local y la Guardia Civil, cuya presencia fue determinante para asegurar la zona y facilitar las maniobras de los equipos de emergencia. La recurrencia de este tipo de episodios en el parque nacional recuerda la necesidad de extremar las precauciones ante las exigencias físicas que impone la orografía volcánica.