
Un altercado violento en un asentamiento ilegal de Arona reaviva la tensión en el sur de Tenerife
Un altercado violento por una disputa sobre la gestión de residuos en el asentamiento informal de Los Vivitos, en Arona, ha puesto de manifiesto la creciente tensión en esta zona bajo vigilancia policial.
La convivencia en los asentamientos informales del sur de Tenerife vuelve a situarse en el foco de la actualidad tras un altercado violento registrado el pasado viernes en el poblado de Los Vivitos, en el municipio de Arona. Tal y como recoge la información adelantada por medios locales, el incidente, que requirió la intervención de tres dotaciones de la Policía Local, pone de manifiesto la creciente tensión en una zona que ha sido objeto de recientes operativos de control administrativo por parte de las fuerzas de seguridad.
El suceso, notificado a las autoridades a las 17:30 horas, tuvo su origen en un malentendido relacionado con la gestión de residuos. Según los datos recabados, un varón de 43 años, residente en San Isidro, se desplazó en su vehículo particular hasta este enclave situado en las inmediaciones del barranco de Malpaso y la carretera de Valle San Lorenzo. Al llegar, fue confrontado por un habitante del asentamiento, un ciudadano de 35 años de origen indio, quien interpretó erróneamente que el visitante pretendía realizar un vertido ilegal de desechos en la finca ocupada.
La disputa escaló rápidamente desde el plano dialéctico al físico. De acuerdo con los testimonios recogidos por los agentes, el residente habría iniciado la agresión lanzando una piedra que impactó en el brazo izquierdo del conductor. En respuesta, el vecino de San Isidro habría golpeado al otro implicado, causándole una contusión facial. Ambos individuos sufrieron lesiones de carácter leve, siendo identificados por los efectivos policiales desplazados al lugar.
Este episodio de violencia se enmarca en un contexto de especial vigilancia sobre este asentamiento ilegal, frente al barrio de Guaza. Apenas unos días antes del altercado, un dispositivo conjunto integrado por la Policía Local de Arona, la Guardia Civil y la Policía Nacional llevó a cabo una inspección exhaustiva en el poblado. El objetivo de dicha actuación fue el censo y la identificación de cerca de un centenar de personas que han establecido su residencia en este punto de forma irregular durante los últimos años, una situación que refleja la complejidad de la gestión de la vivienda y la exclusión social en la comarca sur de la isla.