Vilaflor conmemora el cuarto centenario del Hermano Pedro, primer santo canario

Vilaflor conmemora el cuarto centenario del Hermano Pedro, primer santo canario

Recurso: El Día

El municipio tinerfeño de Vilaflor de Chasna conmemora el cuarto centenario del nacimiento de San Pedro de San José de Bethencourt con un amplio programa de actos que reivindica su legado humanitario y refuerza los vínculos históricos entre Canarias y Guatemala.

La figura de Pedro de San José de Bethencourt, el primer santo canonizado nacido en el Archipiélago canario, vuelve a situarse en el epicentro de la actualidad institucional y religiosa con motivo de su cuarto centenario. Tal y como recoge la información difundida recientemente sobre los preparativos en Vilaflor de Chasna, el municipio tinerfeño se prepara para una conmemoración que trasciende lo local, reivindicando el legado de quien fuera un pionero en la asistencia social durante el siglo XVII.

El análisis de esta efeméride permite observar cómo la memoria del Hermano Pedro funciona hoy como un eje vertebrador para la comarca de Chasna-Isora. La relevancia de este aniversario no solo reside en el calendario litúrgico —con el 21 de marzo como fecha central en la parroquia donde fue bautizado en 1626—, sino en la consolidación de una identidad compartida. La implicación de los nueve ayuntamientos de la zona, que mantienen al religioso como alcalde perpetuo, subraya una singularidad administrativa y simbólica que refuerza los vínculos entre el territorio insular y su proyección exterior.

El programa de actos, que se extenderá durante todo el año, integra una dimensión pedagógica y cultural significativa. Más allá de las procesiones y los encuentros institucionales previstos para marzo, la agenda contempla la creación de rutas históricas, la edición de materiales educativos y una exposición itinerante. Este esfuerzo de divulgación busca conectar la biografía de un hombre que emigró a Guatemala con apenas 25 años con los valores contemporáneos de solidaridad y derechos humanos. La labor del santo, que fundó la Orden Bethlemita y estableció el primer hospital de convalecientes en Hispanoamérica, es interpretada por los historiadores como un antecedente de la atención universal a los marginados, independientemente de su condición social.

La dimensión internacional de estas celebraciones se materializará en un viaje institucional a La Antigua Guatemala, previsto para el mes de mayo. Este desplazamiento no solo constituye un acto de cortesía diplomática, sino que pone de relieve la vigencia de los lazos históricos entre Canarias y el país centroamericano. La reciente peregrinación de la imagen del santo a la Basílica de Candelaria, cumpliendo una promesa histórica, es otro de los hitos que marcan este año, en el que Vilaflor busca proyectar hacia el futuro la herencia de su hijo más universal. La gestión de este aniversario, liderada por el consistorio local, refleja una voluntad de preservar un patrimonio inmaterial que, cuatro siglos después, sigue siendo un referente de cohesión social y un puente cultural entre dos continentes.