La comunidad venezolana en Canarias, en vilo tras el devastador terremoto que deja al menos 32 muertos

La comunidad venezolana en Canarias, en vilo tras el devastador terremoto que deja al menos 32 muertos

Recurso: El Día

La comunidad venezolana en Canarias vive momentos de incertidumbre tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que han dejado al menos 32 fallecidos y 700 heridos en Venezuela, mientras las asociaciones en España coordinan protocolos de ayuda humanitaria ante la difícil comunicación con las zonas afectadas.

La comunidad venezolana en Canarias atraviesa horas de extrema incertidumbre tras los dos seísmos de magnitudes 7,2 y 7,5 que han sacudido Venezuela, un evento que, según ha reportado la Asociación Unión Canario Venezolana, ha dejado un balance provisional de 32 fallecidos y 700 heridos. La coincidencia del desastre con una jornada festiva nacional —la conmemoración de la Batalla de Carabobo— y la alta tasa de permanencia en los hogares por la retransmisión de eventos deportivos, hace temer a las organizaciones en el archipiélago que el número de víctimas mortales se incremente a medida que las labores de rescate alcancen las zonas más inaccesibles.

El impacto del fenómeno sísmico ha provocado una interrupción severa en las infraestructuras de telecomunicaciones, lo que ha dificultado la localización de ciudadanos y ha generado una angustia creciente entre los residentes en España. Agustín Rodríguez, vicepresidente de la entidad, ha señalado que la red de cooperación que mantienen con medio centenar de organizaciones locales en el país sudamericano ha sido fundamental para obtener información directa, confirmando que, si bien no se han registrado pérdidas humanas entre sus colaboradores, sí existen daños estructurales significativos en sus propiedades.

Desde una perspectiva técnica, los testimonios recabados por la asociación sugieren un efecto acumulativo: el primer movimiento telúrico habría comprometido la integridad de las edificaciones, facilitando el colapso de las mismas durante el segundo impacto. Este escenario evoca, por su potencial destructivo, el precedente histórico del terremoto de Caracas de 1967, aunque la magnitud registrada en esta ocasión sugiere una escala de afectación superior.

Ante la gravedad de la situación, la Federación de Asociaciones Venezolanas en España (FAVE) ha iniciado un protocolo de respuesta humanitaria. La estrategia inmediata se centra en la distribución de suministros médicos y bienes de primera necesidad que ya se encontraban almacenados en territorio venezolano, mientras se gestionan vías de colaboración con organismos internacionales para canalizar ayuda adicional desde el exterior. La prioridad actual de las asociaciones sigue siendo la evaluación de los daños en las áreas donde la conectividad aún permanece inestable, un proceso que determinará la magnitud real de una crisis que, por el momento, mantiene en vilo a la diáspora venezolana en las islas.