
Valle Frontera sella el ascenso más temprano de Canarias
La UD Valle Frontera de El Hierro se convirtió en el primer equipo canario en ascender a Primera Regional esta temporada, al coronarse campeón invicto de la Segunda Regional herreña en diciembre.
En un rincón de Canarias, diciembre ya huele a ascenso. Mientras la mayoría de las ligas apenas empiezan y los equipos aún dudan de sus metas, la Unión Deportiva Valle Frontera ya ha cumplido su objetivo. El equipo rojiblanco, campeón del grupo herreño de Segunda Regional, consiguió su ascenso a Primera el pasado 7 de diciembre, de forma rápida, al ganar 5-3 al Atlético Pinar B en el Complejo Deportivo Álvaro Rodríguez López. Es, por tanto, el ascenso más temprano de toda Canarias y un buen momento para hablar del fútbol de El Hierro y del Valle Frontera.
El equipo de Gustavo Gutiérrez ganó todos sus partidos y aseguró, de la forma más rápida, su regreso a la categoría de la que había descendido la temporada anterior. La liga para el Frontera está, a efectos prácticos, sentenciada; solo les queda un último partido este sábado contra el Barrio. Y no, la explicación no es solo su aplastante superioridad (que la hubo), sino también la particular estructura del fútbol herreño.
Como explica Gutiérrez, la competición "se decide tan pronto porque son muy pocos equipos". En concreto, cinco: Valle Frontera, Pinar B, Concepción, Barrio y Restinga B. Esta Segunda Regional, a diferencia de otras temporadas en las que se jugaban a tres vueltas y el calendario se alargaba, este año se ha resuelto en dos. Ocho partidos, y se acabó.
¿Más detalles curiosos de una liga que bien podría ser objeto de estudio? Sí, los hay. Cada sábado se disputa la jornada (dos partidos por fecha) y siempre hay un equipo que descansa. Los entrenamientos se concentran en dos días por semana. Y, como es lógico, no hay desplazamientos entre islas; todo queda en casa.
Aunque esta situación es excepcional en Canarias, no es única en el mundo del fútbol. Existen casos aún más extremos. El más conocido es el de la Liga de las Islas Sorlingas, en el Reino Unido, reconocida por el Guinness como la más pequeña del planeta. Allí solo compiten dos equipos, que se enfrentan entre sí hasta 17 veces en una temporada para completar un calendario mínimamente competitivo. En El Hierro no se llega a ese punto.
Aun así, el ascenso del Frontera no se explica solo por el formato. El equipo del municipio más occidental de España fue, desde el principio, el rival a batir. El entrenador, Gustavo Gutiérrez, admite que "esa era la idea desde el principio". Cuenta, además, que después del descenso del año pasado, el club logró retener a gran parte de sus jugadores clave. "Se quedaron como siete u ocho jugadores que han jugado en Primera y también en Preferente", una ventaja que se nota "al estar aquí, en Segunda, y al haber tan pocos equipos".
A esto se suma un factor importante: la identidad. La plantilla es cien por cien herreña. "Todos son de aquí", señala Gutiérrez. Y eso no es un detalle menor, porque en una isla de poco más de 11.000 habitantes, formar un equipo íntegramente local es algo destacable.
Además, este ascenso llega en una temporada muy especial para el club rojiblanco. La UDV Frontera celebra su 50 aniversario. Medio siglo siendo el referente del fútbol herreño, con capítulos incluso en la Tercera División. Una fecha tan importante que, curiosamente, coincide con su paso por la categoría más baja del fútbol español. "Es un poco triste porque hacía mucho tiempo que no se bajaba a Segunda", reconoce Gutiérrez, aunque también lo ve como un punto de inflexión: "A veces es necesario poner los pies en el suelo y empezar de cero".
Con la liga ya decidida, ¿qué hace un equipo que asciende en pleno diciembre? Lejos de relajarse, el Frontera todavía tiene mucho por delante. El equipo rojiblanco se proclamó campeón insular de la Copa Heliodoro y espera rival para un cruce en febrero, que será un representante de Tenerife o La Palma.
Además, jugará una segunda competición (una especie de copa) una vez que termine la liga. Participarán los mismos cinco equipos, y los cuatro primeros pasarán a semifinales y luego a la final. Un formato ideado para "alargar un poco más la competición" en un calendario tan corto.
Mirando al futuro, el técnico Gustavo Gutiérrez no piensa dejar el equipo. "Me gustaría seguir", confiesa. Valora el buen ambiente de esta temporada, un grupo al que no quiere renunciar. La idea para la Primera Regional es reforzarse, sí, pero sin cambiar la esencia del equipo.
"El fútbol en la isla está pasando a un segundo plano. La gente ya no es como antes: antes nuestro hobby era únicamente el fútbol, y ahora muchos se dedican a otras cosas y ya no le dan la misma importancia. Los chicos jóvenes también tienen que irse a estudiar fuera". Esta es la reflexión de Gustavo Gutiérrez, entrenador de la Unión Deportiva Valle Frontera, al hablar del difícil momento que vive el fútbol herreño. Hoy en día, solo dos equipos de la isla militan en Primera Regional: el Atlético Restinga y el Atlético Pinar. Ambos están en una situación delicada. A estas alturas de la temporada, el Restinga suma 10 puntos y el Pinar 9, ambos en puestos de descenso. La salvación, por ahora, está en los 14 puntos del Rambla.
Podría ocurrir –si se confirman los peores pronósticos para esos clubes de Primera Regional– que la próxima temporada el Frontera sea el único equipo herreño en la séptima categoría del fútbol español. Una situación que genera sentimientos encontrados. Por un lado, "un honor", en palabras del entrenador rojiblanco, el hecho de "estar solos" en la categoría. Pero Gutiérrez no quiere ese desenlace. "Esperemos que no y que se mantengan los dos equipos", confiesa.