
Vadim Repin y la Sinfónica de Tenerife, acento ruso en el FIMC.
La Sinfónica de Tenerife regresa al FIMC con un programa ruso-soviético que incluye el Concierto para violín nº 1 de Shostakóvich con el legendario Vadim Repin como solista y obras de Músorgski bajo la batuta de Pablo González.
La Sinfónica de Tenerife vuelve al 42º Festival Internacional de Música de Canarias (FIMC) con una propuesta muy especial. Unirá la gran música rusa con el talento de nuestras islas. En esta ocasión, el programa tiene un claro acento ruso-soviético y contará con la presencia del violinista Vadim Repin, una verdadera leyenda viva. Él será el solista en el misterioso y potente Concierto para violín nº 1 de Dmitri Shostakóvich. Además, bajo la batuta de Pablo González, la orquesta interpretará obras de Modest Músorgski.
Pablo González, el director, describió el programa como "muy bonito y fascinante". Explicó que, más allá del origen de los compositores, ambas obras comparten un "duelo": en Shostakóvich, por la falta de libertad, y en Músorgski, por la pérdida de un gran amigo.
Los conciertos se celebrarán el lunes 26 de enero en el Auditorio de Tenerife (Santa Cruz) y el martes 27 en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria. Ambos empezarán a las 19:30 horas. Una hora antes, a las 18:30, habrá una charla para entender mejor el programa.
Vadim Repin fue un niño prodigio en la Unión Soviética, su país natal. Debutó con solo cinco años. Su reconocimiento mundial llegó en 1989, cuando se convirtió en el ganador más joven del prestigioso Concurso Internacional Reina Elisabeth de Bruselas. A lo largo de su carrera, Repin ha tocado con las orquestas y músicos más importantes del planeta.
Con su violín Nicolò Amati de 1664, Repin se unirá a la Sinfónica de Tenerife para interpretar una de las obras más difíciles para su instrumento: el Concierto para violín nº 1 de Shostakóvich. Esta pieza abrirá una noche con claro sabor ruso. En la segunda parte, se podrá escuchar "Cuadros de una exposición" de Músorgski, en la famosa orquestación de Maurice Ravel.
Todo esto estará bajo la dirección del asturiano Pablo González, un gran conocedor de este tipo de música. Se formó en Londres y Oviedo, y ha dirigido orquestas tan importantes como la Deutsche Kammerphilharmonie Bremen o la Royal Philharmonic Orchestra. También fue director titular de la Orquesta Sinfónica de RTVE.
El programa ofrece una experiencia con auténtico "alma rusa". Nos llevará desde los tiempos difíciles de la censura soviética hasta la riqueza de colores del siglo XIX. Un viaje musical que no solo mostrará la gran técnica de la Sinfónica de Tenerife, sino también toda su capacidad para emocionar.
El concierto para violín de Shostakóvich es una obra muy influenciada por su época. La censura del régimen estalinista lo mantuvo oculto hasta 1955. Cada uno de sus cuatro movimientos expresa un sentimiento distinto.
Después de un breve descanso, la orquesta y el director interpretarán "Cuadros de una exposición" de Músorgski. Esta suite del siglo XIX fue un homenaje al pintor Viktor Hartmann, fallecido poco antes. Con ella, Músorgski creó diez "cuadros sonoros" que, además, están llenos de referencias a la cultura rusa.