El buque escuela Capitán Miranda inicia su 36.ª travesía de formación y diplomacia internacional

El buque escuela Capitán Miranda inicia su 36.ª travesía de formación y diplomacia internacional

Recurso: El Día

El buque escuela Capitán Miranda ha iniciado su trigésimo sexta travesía de instrucción internacional, un viaje de cinco meses que busca fortalecer la formación de guardiamarinas uruguayos y estrechar lazos diplomáticos en diversos puertos de América y Europa.

El buque escuela Capitán Miranda ha iniciado su trigésimo sexta travesía de formación, un periplo que, según ha informado la Armada Nacional uruguaya, servirá para estrechar lazos diplomáticos y fortalecer la instrucción técnica de sus efectivos. La expedición, que cuenta con el respaldo institucional del presidente Yamandú Orsi y la cúpula de Defensa, subraya el papel de esta unidad naval no solo como centro de aprendizaje práctico, sino como una herramienta de proyección exterior del país sudamericano.

La relevancia de esta misión radica en la integración de 81 personas a bordo, entre las cuales figuran 15 guardiamarinas que culminan así un ciclo académico de cuatro años. El objetivo pedagógico es la consolidación de competencias en navegación y maniobras marítimas, un proceso que se verá enriquecido por la presencia de invitados de diversas instituciones nacionales —incluyendo la Universidad de la República y las fuerzas de seguridad— y representantes internacionales de países como Argentina, Brasil, Ecuador, Reino Unido, Estados Unidos y España. Esta dinámica de intercambio, descrita por fuentes oficiales como un ejercicio de camaradería, busca fomentar una cultura marítima compartida y una mayor cooperación entre naciones.

El itinerario, que se extenderá durante cinco meses, contempla escalas en Brasil, Curazao, México, Estados Unidos, Portugal y España. Resulta especialmente simbólico el retorno del navío a Cádiz, ciudad donde fue construido en 1930. El buque, que originalmente desempeñó funciones hidrográficas, tiene programada su llegada al puerto gaditano el 12 de agosto de 2026, antes de finalizar su periplo de regreso en Uruguay el 21 de septiembre de ese mismo año.

Más allá de su función técnica, el Capitán Miranda actúa como un "embajador itinerante", una figura diplomática clásica en la tradición naval que permite a Uruguay proyectar un mensaje de estabilidad y diálogo en cada escala. La participación de observadores extranjeros en distintos puntos del trayecto refuerza la vocación de apertura de esta travesía, que combina la rigurosidad de la formación militar con la diplomacia pública en un entorno de cooperación internacional.