El Festival Up&Down regresa a Canarias con un formato boutique centrado en la exclusividad y el patrimonio

El Festival Up&Down regresa a Canarias con un formato boutique centrado en la exclusividad y el patrimonio

Recurso: Diario de Avisos

El Festival Up&Down regresa a Canarias del 9 al 17 de mayo con un formato boutique que apuesta por la exclusividad y espacios patrimoniales para ofrecer una experiencia musical inmersiva.

La industria cultural en Canarias atraviesa un momento de redefinición donde los formatos de pequeña escala están ganando terreno frente a los eventos de masas. Según ha dado a conocer la organización del Festival Up&Down, esta cita musical regresa a su calendario habitual con una estrategia centrada en la exclusividad y la proximidad, alejándose de los grandes recintos para apostar por localizaciones con valor patrimonial o arquitectónico.

La propuesta, que combina el jazz con músicas de raíz global, se desarrollará entre el 9 y el 17 de mayo. El pistoletazo de salida tendrá lugar en La Gomera, concretamente en el Bancal Spa & Hotel, con la actuación de Ibolia. Posteriormente, el epicentro de la actividad se trasladará a Tenerife, donde el Castillo San Felipe de Puerto de la Cruz albergará el grueso de la programación durante cuatro jornadas consecutivas.

El cartel de esta edición destaca por su eclecticismo, integrando formaciones de trayectoria consolidada con proyectos emergentes. Entre el 14 y el 17 de mayo, el público podrá asistir a las actuaciones del Ancor Miranda Quartet, el Ana Ayala Quartet y el trío liderado por Lornoar. Especial atención merece la presencia del dúo Álex Abril, integrado por Abril Saurí y Álex Duato, cuya trayectoria reciente ha estado marcada por una notable proyección internacional. Tras el éxito de su sencillo Reelax, el grupo ha completado giras por diversos mercados asiáticos y europeos, consolidando una propuesta que fusiona la tradición flamenca con las estructuras del jazz contemporáneo.

Este modelo de gestión cultural, conocido como formato boutique, responde a una tendencia creciente en el sector: la búsqueda de una experiencia inmersiva donde la calidad acústica y la conexión directa entre el intérprete y el espectador priman sobre la capacidad de aforo. Al descentralizar la oferta y seleccionar enclaves singulares, el festival no solo busca dinamizar la agenda cultural de las islas, sino también ofrecer un valor añadido que trasciende el mero espectáculo musical, posicionándose como un referente para un perfil de asistente que prioriza la singularidad del entorno y la calidad técnica de la propuesta artística.