
La inestabilidad meteorológica pone fin a la calma en Canarias este Sábado Santo
La provincia tinerfeña despide la estabilidad de la Semana Santa con un descenso de las temperaturas y la llegada de precipitaciones dispersas tras la retirada de la calima.
La estabilidad atmosférica que ha marcado el inicio de la Semana Santa en el archipiélago canario llega a su fin. Según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y recogidos por la agencia EFE, la provincia tinerfeña experimentará un cambio de tendencia este sábado, dejando atrás las jornadas de cielos despejados para dar paso a un episodio de inestabilidad caracterizado por precipitaciones dispersas y un descenso térmico generalizado.
Este giro meteorológico coincide con la desactivación de la prealerta por calima que mantenía vigente el Gobierno de Canarias, lo que supone una mejora en la calidad del aire tras los episodios de polvo en suspensión que han afectado a las islas en días previos. No obstante, el alivio por la ausencia de calima se verá compensado por un ambiente más fresco y húmedo.
El pronóstico para la jornada de hoy apunta a una nubosidad predominante en todo el ámbito provincial. Durante las primeras horas del día, no se descarta la aparición de chubascos aislados, los cuales podrían presentar un carácter tormentoso con baja probabilidad. A medida que avance la mañana, la nubosidad tenderá a ser más persistente en las zonas de medianías y cumbres, donde la inestabilidad podría prolongarse hasta la tarde.
En cuanto a los registros térmicos, el descenso de las temperaturas será la nota predominante, siendo más notable en las zonas altas. En Santa Cruz de Tenerife, los termómetros oscilarán entre los 16 y los 22 grados. Por su parte, en San Sebastián de La Gomera se prevén valores de entre 18 y 24 grados, mientras que en Santa Cruz de La Palma las temperaturas se situarán en un rango de 17 a 21 grados. En Valverde, el ambiente será sensiblemente más frío, con una horquilla térmica de entre 12 y 18 grados.
La dinámica del viento, que soplará con intensidad floja, mantendrá una dirección variable, aunque con un predominio de la componente norte, especialmente al inicio y al final de la jornada. Este cambio de tiempo, aunque leve en cuanto a la intensidad de las precipitaciones, marca un punto de inflexión en el periodo vacacional, obligando a los residentes y visitantes a adaptar sus planes al aire libre ante una meteorología menos benigna que la observada durante el Viernes Santo.