
La Universidad de La Laguna suspende su colaboración con la Universidad de Morelos tras el fallecimiento de una alumna
La Universidad de La Laguna ha suspendido indefinidamente su convenio con la Universidad de Morelos tras el fallecimiento de una alumna tinerfeña, iniciando a su vez una revisión integral de sus protocolos de seguridad para la movilidad internacional.
La Universidad de La Laguna (ULL) ha optado por suspender de manera indefinida su colaboración académica con la Universidad de Morelos, en México, tras el trágico fallecimiento de una alumna tinerfeña que realizaba una estancia en dicho centro, según ha informado la propia institución académica. Este movimiento se enmarca en una reevaluación integral de los mecanismos de seguridad y respuesta ante crisis que la universidad canaria aplica a su alumnado en el extranjero, un protocolo que, según fuentes del Vicerrectorado de Internacionalización y Cooperación, se encuentra en fase de actualización y cuya ratificación se espera para las próximas fechas.
La medida, que afecta exclusivamente al convenio con el centro morelense, no supone un cese generalizado de la actividad internacional de la ULL. De hecho, la planificación para el segundo cuatrimestre contempla 13 estancias mediante acuerdos bilaterales, ninguna de las cuales tiene como destino la citada universidad mexicana. En lo que respecta a México, la institución mantiene sus compromisos con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Autónoma de Puebla, centros que han sido objeto de visitas institucionales previas por parte de representantes de la universidad lagunera. Asimismo, se han descartado destinos mexicanos para las dos plazas de prácticas de cooperación extracomunitarias previstas para el mismo periodo.
En términos operativos, la universidad ha restringido las movilidades fuera del espacio europeo durante el primer cuatrimestre. Pese a este ajuste, el flujo de intercambio se mantiene activo: la ULL tiene previsto acoger a 715 estudiantes de diversos programas —incluyendo SICUE, Erasmus+ y convenios extracomunitarios— durante este periodo. En el plano de la cooperación internacional, la institución continúa siendo un polo de atracción, con la recepción programada de 44 alumnos procedentes de 18 naciones de África y América Latina para el presente curso.
Este episodio pone de relieve la complejidad de la gestión de riesgos en la movilidad universitaria, un ámbito donde las instituciones españolas deben equilibrar la promoción de la internacionalización con su responsabilidad de tutela sobre el alumnado en entornos geopolíticos diversos. La revisión de los protocolos de actuación de la ULL responde a la necesidad de dotar de mayor seguridad jurídica y asistencial a los estudiantes que, cada año, se desplazan fuera de las fronteras de la Unión Europea para completar su formación académica.