La ULL inaugura el curso con el festival HolaULL marcado por las protestas estudiantiles

La ULL inaugura el curso con el festival HolaULL marcado por las protestas estudiantiles

Recurso: El Día

La Universidad de La Laguna inauguró el curso académico con el festival HolaULL, una jornada de bienvenida marcada por la alta participación estudiantil y la protesta de diversas delegaciones contra la supresión de la convocatoria de exámenes de julio.

La Universidad de La Laguna (ULL) ha inaugurado el curso académico con la segunda edición del festival HolaULL, una jornada de bienvenida que, según recoge la prensa local, congregó a más de 4.000 alumnos de nuevo ingreso en el campus de Bellas Artes. El evento, diseñado como una plataforma de integración social y académica, permitió a los estudiantes acceder a información sobre servicios institucionales, programas de movilidad internacional y representación estudiantil, todo ello en un entorno lúdico que incluyó actividades recreativas y oferta gastronómica.

El rector de la institución, Francisco García, subrayó durante la apertura la relevancia de esta etapa formativa, enfatizando que la experiencia universitaria trasciende el ámbito estrictamente académico para convertirse en un periodo de crecimiento personal. Para muchos de los asistentes, la jornada cumplió su objetivo de facilitar la creación de redes de contacto entre compañeros de distintas disciplinas, un aspecto que los estudiantes valoraron positivamente como herramienta para mitigar la incertidumbre propia de los primeros días en la educación superior.

No obstante, el ambiente festivo estuvo marcado por una notable ausencia institucional. Diversas delegaciones de alumnos de facultades como Medicina, Derecho o Economía optaron por no participar en los stands informativos como medida de protesta. Este gesto responde al malestar del colectivo estudiantil ante la supresión de la convocatoria de exámenes de julio, una decisión del equipo rectoral que, según Sergio Cordobéz, presidente de la Delegación de Estudiantes de Humanidades, ha deteriorado la interlocución entre el alumnado y el gobierno universitario.

Esta tensión pone de manifiesto la complejidad de la gobernanza universitaria actual, donde la búsqueda de modelos de bienvenida más dinámicos y cercanos —alineados con las tendencias de captación y fidelización de estudiantes— choca con las reivindicaciones sobre la flexibilidad académica. A pesar de este conflicto, el interés por la participación en los órganos de representación sigue vigente entre los nuevos alumnos, quienes ven en estas estructuras una vía necesaria para la defensa de sus derechos, incluso en un contexto donde la relación con la administración central atraviesa un momento de evidente fricción.