
La Universidad de La Laguna acoge a la dramaturga María Folguera para reflexionar sobre la creación contemporánea
La Universidad de La Laguna acoge esta semana a la dramaturga María Folguera en un encuentro académico que precede a la representación de su obra Marcela, una canción de Cervantes en el Paraninfo universitario.
La Universidad de La Laguna (ULL) se convierte esta semana en un epicentro de reflexión sobre la dramaturgia contemporánea, tal y como ha trascendido a través de las informaciones difundidas sobre la programación cultural del centro. El campus de Guajara acogerá este miércoles, a partir de las 11.30 horas en el Salón de Grados del Aulario General César Manrique, un encuentro entre la dramaturga María Folguera y el responsable de la Agrupación Teatral de Filología, José Antonio Ramos Arteaga. Esta sesión, que profundiza en la trayectoria de la autora, actúa como preámbulo a la puesta en escena de Marcela, una canción de Cervantes, programada para este domingo a las 19.00 horas en el Paraninfo universitario.
La presencia de Folguera en Tenerife se enmarca en la iniciativa Los días del libro: un año para habitar la palabra, un proyecto que busca trascender la efeméride del 23 de abril para consolidar la lectura como un eje de debate intelectual y compromiso social. La trayectoria de la invitada, reconocida con el Premio de Arte Joven de la Comunidad de Madrid en 2001 y, más recientemente, con una Beca Leonardo de la Fundación BBVA en 2025, destaca por una labor de gestión cultural que tuvo uno de sus hitos en su etapa al frente del Teatro Circo Price de Madrid, entre 2018 y 2023.
Más allá de su faceta institucional, el trabajo de Folguera se distingue por una metodología creativa que rehúye la mera crónica biográfica. Su enfoque se centra en la reinterpretación de figuras históricas y literarias —desde Elena Fortún y Teresa de Jesús hasta Safo, Goya o Picasso—, utilizando el teatro como herramienta para cuestionar los imaginarios culturales heredados. Esta visita a la ULL no solo subraya la relevancia de su producción dramatúrgica, sino que refuerza el papel de las instituciones académicas como espacios necesarios para la transferencia de conocimiento y el pensamiento crítico en torno a la cultura escrita.