La Universidad de La Laguna afronta el reto demográfico y la competencia ante la caída de nuevos ingresos

La Universidad de La Laguna afronta el reto demográfico y la competencia ante la caída de nuevos ingresos

Recurso: El Día

La Universidad de La Laguna afronta un escenario de incertidumbre demográfica y competitiva ante la caída de la natalidad y la expansión del sector privado, manteniendo una demanda estable con una marcada brecha de género y una alta preferencia por las ciencias de la salud.

La Universidad de La Laguna (ULL) se enfrenta a un escenario de incertidumbre demográfica y competitiva, tal y como recogen los datos publicados recientemente sobre la evolución de su alumnado de nuevo ingreso. Aunque la institución ha experimentado oscilaciones en sus cifras de matriculación durante el último lustro —pasando de 5.295 estudiantes hace cinco años a los 4.871 registrados en el ejercicio anterior—, la dirección académica sostiene que la demanda se mantiene en niveles de estabilidad operativa, situándose habitualmente en torno a las 4.500 plazas cubiertas.

El análisis de la serie histórica revela una trayectoria irregular, marcada por un pico de afluencia sin precedentes en el curso 2023-2024, cuando se alcanzaron los 5.502 nuevos alumnos. Actualmente, el registro provisional se sitúa en 4.672 estudiantes, una cifra que podría incrementarse tras el cierre del periodo extraordinario de matriculación. En este mapa de acceso, destaca una brecha de género significativa: las mujeres representan el 60% de los nuevos ingresos, con 2.728 alumnas frente a 1.944 alumnos.

Desde el Vicerrectorado de Estudiantes, Rosario Hernández atribuye esta dinámica a una convergencia de factores estructurales. Por un lado, la caída de la natalidad en el archipiélago comienza a proyectar su sombra sobre las aulas universitarias, un fenómeno que, según las proyecciones, se intensificará a corto plazo. Por otro, la expansión del sector privado ha alterado el ecosistema educativo, forzando a la universidad pública a rediseñar sus estrategias de captación. En este sentido, la ULL ha comenzado a implementar programas de orientación temprana en centros de Secundaria, con especial énfasis en la promoción de vocaciones STEAM entre las jóvenes, buscando no solo atraer talento, sino también reducir las tasas de abandono mediante una mejor alineación entre las expectativas del estudiante y la realidad académica.

La insularidad añade una capa de complejidad adicional. A diferencia de los campus peninsulares, donde la movilidad entre centros es una alternativa viable ante la falta de plazas, el estudiante canario se enfrenta a barreras económicas y logísticas que limitan su capacidad de elección. Pese a estas dificultades, ciertas titulaciones mantienen una capacidad de atracción nacional, destacando Medicina con cerca de 1.500 solicitudes. Esta polarización de la demanda es una constante: mientras las ciencias de la salud, la educación, el derecho y la actividad física conservan un alto interés, las ramas de Humanidades y Ciencias Sociales muestran una menor tracción, un reflejo de las tendencias actuales en el mercado laboral y las preferencias de los futuros universitarios.