
Silo de Santa Cruz, a mes y medio de la demolición.
El antiguo silo portuario de Santa Cruz de Tenerife se encamina a su demolición, valorada en 1,5 millones de euros, ante la falta de ofertas y su exclusión del catálogo patrimonial, pese a los intentos del Colegio de Arquitectos por preservarlo.
El antiguo silo portuario de la autovía de San Andrés, en Santa Cruz de Tenerife, se enfrenta a la inminente decisión sobre su futuro, con un plazo de la Autoridad Portuaria que concluye en aproximadamente mes y medio. La ausencia de ofertas formales para su arrendamiento, según han confirmado fuentes consultadas por DIARIO DE AVISOS, lo aboca a una demolición cuyo coste se estima en 1,5 millones de euros.
Esta infraestructura, erigida en 1965 con el propósito de garantizar el suministro de cereales en un contexto de escasez alimentaria europea posterior a la Primera Guerra Mundial, posee una clasificación tipo P y es considerada única a nivel global por sus características. Su estado actual, con un deterioro avanzado tras más de tres décadas de inactividad, es el principal argumento esgrimido por la Autoridad Portuaria para justificar la necesidad de su derribo. El presidente de Puertos de Tenerife, Pedro Suárez, ha recordado que intentos previos para recuperar su uso, tanto en el sector alimentario como en otros ámbitos, no generaron interés en su momento, lo que motivó la licitación de su desmantelamiento.
Ante esta situación, el Colegio de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro (COA) intervino el pasado noviembre, reuniéndose con la Autoridad Portuaria para abordar la situación del silo con el objetivo de preservarlo. Fruto de aquel encuentro, se concedió al COA un periodo de seis meses para explorar opciones que permitieran su concesión y reconversión a nuevos usos. La decana del COA, María Nieves Febles, ha confirmado que la comisión específica dedicada a la búsqueda de inversores para su transformación en espacios como gimnasios, mercados, restaurantes u oficinas, mantiene su actividad, promoviendo acciones y analizando alternativas para evitar la demolición. Febles ha expresado su pesar ante la posible pérdida de esta oportunidad de recuperación.
La vulnerabilidad del edificio se ha visto acentuada por su exclusión del Catálogo de Protección de Bienes Patrimoniales del Ayuntamiento de Santa Cruz. Si bien el borrador del documento había reconocido su valor histórico, proponiendo un grado de protección Ambiental que habría implicado la conservación de su volumen, alturas, cubiertas y fachadas, el texto definitivo, cuya aprobación inicial data del 28 de febrero, omite su inclusión, eliminando así una capa crucial de salvaguarda patrimonial.