Denuncian el estado crítico y la falta de seguridad en los calabozos de la Policía Local de Icod de los Vinos

Denuncian el estado crítico y la falta de seguridad en los calabozos de la Policía Local de Icod de los Vinos

Recurso: El Día

Los sindicatos policiales han judicializado la situación de las dependencias de detención en Icod de los Vinos ante la falta de respuesta municipal frente al grave deterioro y la precariedad de unas instalaciones que incumplen los estándares mínimos de seguridad y salubridad.

La situación de las dependencias de detención en la jefatura de la Policía Local de Icod de los Vinos ha alcanzado un punto crítico que trasciende la mera gestión municipal, convirtiéndose en un conflicto de seguridad pública y derechos fundamentales. Según la información difundida por las secciones sindicales de CSIF, UGT, Intersindical Canaria y Comisiones Obreras, el estado de estas instalaciones —que dan servicio a un partido judicial que engloba a seis municipios del norte de Tenerife— incumple los estándares mínimos de salubridad, accesibilidad y prevención de riesgos laborales.

El núcleo del problema reside en una parálisis administrativa que se prolonga desde mayo del año pasado, fecha en la que se registró una queja formal ante el consistorio icodense sin que, hasta la fecha, se haya obtenido respuesta. La falta de mantenimiento estructural, que incluye desde el deterioro de los cerramientos hasta la ausencia de sistemas de comunicación interna o vigilancia electrónica, obliga a los agentes a operar en un entorno que los representantes de los trabajadores califican de precario. La carencia de inodoros en las celdas, sumada a la necesidad de una logística de custodia externa para traslados básicos, genera situaciones de vulnerabilidad tanto para los arrestados como para los funcionarios, quienes a menudo deben gestionar picos de ocupación que superan la capacidad operativa de una plantilla reducida, especialmente durante los turnos nocturnos.

Este escenario pone de relieve una tensión competencial recurrente en los municipios que actúan como cabecera de partido judicial. Bajo el marco de la Ley de Bases del Régimen Local, estas localidades asumen la gestión de las dependencias por delegación, contando con una compensación económica estatal —fijada en aproximadamente 36 euros por detenido y día— destinada a cubrir el mantenimiento y la reposición de equipamientos. Sin embargo, la realidad descrita por los sindicatos sugiere una desconexión entre la dotación presupuestaria y la realidad material de las celdas, donde la falta de elementos ignífugos, la deficiente ventilación y la ausencia de protocolos claros para perfiles de riesgo o personas con movilidad reducida dibujan un panorama de desatención institucional.

La judicialización del conflicto parece ahora el único camino posible, toda vez que los sindicatos han trasladado sus demandas a la esfera judicial ante la inacción del gobierno local, que ha declinado realizar declaraciones al respecto. La resolución de este caso no solo implica una reforma de las infraestructuras, sino una clarificación sobre la responsabilidad última en la custodia de detenidos en entornos municipales, donde la escasez de recursos humanos y materiales está comprometiendo la seguridad jurídica de los procedimientos policiales en toda la comarca.