
Vandalismo en La Laguna: el casco histórico sufre un nuevo ataque con múltiples pintadas
El casco histórico de San Cristóbal de La Laguna, Patrimonio Mundial de la UNESCO, ha sufrido un nuevo acto vandálico con múltiples pintadas que se suman a los más de 200 incidentes registrados este año, obligando al Ayuntamiento a investigar los hechos y recordar que estas infracciones conllevan multas de hasta 3.000 euros además de la obligación de sufragar los gastos de restauración.
El casco histórico de San Cristóbal de La Laguna, distinguido por la UNESCO como Patrimonio Mundial, se enfrenta a un nuevo episodio de degradación urbana tras la aparición de múltiples pintadas durante la madrugada del pasado domingo, 26 de julio. Tal y como recoge la información difundida por el consistorio lagunero, el vandalismo ha afectado de manera indiscriminada a paramentos de viviendas, mobiliario urbano, pavimentos y elementos arquitectónicos del núcleo antiguo, un área que requiere una protección especial debido a su valor histórico y cultural.
La recurrencia de estos ataques pone de relieve un desafío persistente para la gestión municipal. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, la administración local ha tenido que intervenir en más de 200 ocasiones en los últimos meses para retirar grafitis en el espacio público. Esta problemática no solo supone un menoscabo estético y patrimonial, sino que conlleva una carga económica significativa para las arcas públicas, cifrada en unos 100.000 euros anuales y una dedicación operativa de 660 horas semanales de limpieza especializada.
Ante este escenario, el área de Seguridad Ciudadana ha iniciado una investigación técnica que incluye el examen de las grabaciones de videovigilancia instaladas en el entorno afectado. El concejal del ramo, Badel Albelo, ha solicitado la colaboración ciudadana para identificar a los responsables, mientras que el edil de Servicios Municipales, Fran Hernández, ha calificado los hechos como una agresión directa a la identidad del municipio.
Desde el punto de vista normativo, el marco sancionador de La Laguna contempla multas de hasta 3.000 euros por estas infracciones. No obstante, la responsabilidad de los autores trasciende el ámbito administrativo: además de la sanción económica, los infractores están obligados a sufragar los costes de restauración y limpieza. En los supuestos de mayor gravedad, la normativa permite derivar el caso a la jurisdicción penal si se considera que el daño constituye un delito contra el patrimonio público.
Este incidente reabre el debate sobre la preservación de los centros históricos en España, donde la convivencia entre la vida urbana y la protección de bienes protegidos se ve amenazada por actos que, más allá del daño material, impactan en la imagen turística y en la calidad de vida de los residentes. Mientras los servicios municipales trabajan en la recuperación de las superficies dañadas, el consistorio insiste en que la salvaguarda de este legado es una labor que exige la corresponsabilidad de toda la sociedad.