El BOE oficializa la nueva cartografía y zonificación de la Reserva de la Biosfera de Anaga

El BOE oficializa la nueva cartografía y zonificación de la Reserva de la Biosfera de Anaga

Recurso: Diario de Avisos

La actualización cartográfica del Macizo de Anaga, validada por la Unesco, ajusta la superficie de la Reserva de la Biosfera a 49.948,84 hectáreas y armoniza su protección ambiental con la normativa europea para favorecer la gestión sostenible del territorio.

La reciente publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la actualización cartográfica del Macizo de Anaga marca un hito en la gestión de los espacios protegidos en Canarias. Más allá de la cifra oficial, este ajuste, validado por la Unesco tras la revisión decenal obligatoria, pone de manifiesto cómo la precisión técnica en los sistemas de información geográfica es fundamental para la correcta gobernanza de los ecosistemas. La intervención, impulsada por el Cabildo de Tenerife, no supone una expansión física del territorio, sino una puesta al día de los datos que permite una gestión más coherente con la realidad del terreno.

El nuevo cómputo sitúa la superficie total de la Reserva de la Biosfera en 49.948,84 hectáreas, lo que representa un incremento de 1.221,23 hectáreas respecto a las mediciones de 2015. Este aumento se desglosa en 1.160 hectáreas adicionales en el ámbito terrestre y algo más de 50 en el marino, alcanzando este último una profundidad de hasta 1.000 metros. La reconfiguración técnica ha permitido, además, una redistribución interna de las áreas de protección: la zona núcleo queda establecida en 1.870,23 hectáreas, mientras que las zonas de amortiguamiento y transición se fijan en 9.645,29 y 38.433,32 hectáreas, respectivamente.

Uno de los aspectos más significativos de esta resolución es la armonización de la normativa de la Unesco con las figuras de protección europeas. La zona núcleo marina ha sido reajustada para integrar funcionalmente el Espacio Marino de Anaga, incluido en la Red Natura 2000 como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). De este modo, las aguas protegidas por la directiva comunitaria actúan ahora como un cinturón de seguridad para los Roques de Anaga, cumpliendo con el requisito estatutario de que las áreas de conservación estricta cuenten con un entorno de protección adecuado.

Este ejercicio de transparencia cartográfica se produce en un momento crítico para la sostenibilidad social del macizo. Con una población residente de 20.113 personas, Anaga se enfrenta al reto de frenar el despoblamiento y el envejecimiento de sus caseríos tradicionales. El Ministerio para la Transición Ecológica subraya que el desafío actual reside en garantizar la viabilidad de las actividades primarias —agricultura, ganadería y pesca— que han definido la identidad cultural de la zona, sin comprometer la integridad de la laurisilva y los endemismos que motivaron su declaración original. La nueva zonificación, al clarificar los usos permitidos y las áreas de estricta conservación, pretende ofrecer un marco de seguridad jurídica que facilite la convivencia entre la preservación ambiental y el desarrollo socioeconómico de sus habitantes.