
ULL patenta método para identificar aguacates resistentes a la sal.
La Universidad de La Laguna (ULL) ha creado un método genético patentado para identificar patrones de aguacate de la raza 'Antillana', clave para su resistencia a la salinidad y la calidad en viveros.
La Universidad de La Laguna (ULL) ha creado un método genético innovador para identificar las variedades de aguacate de la raza 'Antillana'. Estas plantas son conocidas por resistir bien el agua de riego salada, lo que da a los viveros una herramienta útil para asegurar la calidad de sus aguacates.
Este invento, que ya cuenta con el respaldo de dos publicaciones científicas internacionales, está ahora mismo en proceso de ser patentado en la Oficina Española de Patentes y Marcas.
Con esta novedad, la ULL busca resolver un problema importante para los agricultores de Canarias y el Mediterráneo: la mala identificación de las variedades de aguacate. Esto causa pérdidas económicas, sobre todo cuando el agua no es de buena calidad, según una nota de la propia universidad.
Esta tecnología biológica puede reconocer los patrones de aguacate de raza antillana, que son fundamentales para que el cultivo sobreviva en suelos y aguas con mucha sal.
Este avance es el resultado de una investigación que comenzó en 2022. No solo ha aportado conocimientos científicos muy valiosos, sino que también ha llevado a la publicación de una solicitud de patente por parte de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).
El equipo de Genética de la ULL, dirigido por los doctores José A. Pérez Pérez y Mario A. González Carracedo, ha sido el encargado de desarrollar esta solución tecnológica.
En 2022, este equipo publicó en la revista 'Agronomy' el primer estudio que usaba los llamados 'genes saltarines' (retrotransposones) para entender la compleja genética del aguacate y crear nuevos marcadores moleculares.
Al ver el gran potencial comercial de este descubrimiento, la ULL solicitó una patente con el título: 'Método, cebadores y kit para identificar regiones genómicas específicas de raza hortícola de aguacate'.
La publicación oficial de esta solicitud de patente es un paso clave para proteger la tecnología y abre las puertas a que pueda usarse comercialmente en el futuro.
En un segundo estudio, que se publicará en 2025 en la revista 'International Journal of Molecular Sciences', el equipo de genetistas ha demostrado que los marcadores moleculares que crearon son muy precisos para detectar la raza antillana y encontrar posibles híbridos. Esto mejora mucho la forma de clasificar los patrones en los viveros.
La ULL destaca que el cultivo del aguacate se enfrenta a un gran reto: la salinidad del agua y del suelo.
"Hasta ahora, los agricultores compraban plantas pensando que eran resistentes a la sal, basándose solo en lo que veían, pero esto a menudo no era fiable", explican los investigadores.
Añaden que esta tecnología, que está en proceso de protección, "ofrece una herramienta de análisis molecular diseñada para acabar con esa incertidumbre y reducir mucho el tiempo que los agricultores tienen que esperar para saber si su inversión ha sido buena".
Este invento registrado permite certificar genéticamente el componente antillano y da a los viveros un método para asegurar que sus patrones son realmente de raza 'Antillana', o si se han mezclado con otras razas menos resistentes a la sal, como la 'Mexicana' y la 'Guatemalteca'.
A diferencia de otras técnicas genómicas caras, el kit que se está patentando usa un método mucho más sencillo, basado en la PCR estándar, que puede usar cualquier laboratorio básico de control de calidad.
Con la solicitud de patente ya publicada y los resultados científicos confirmados, esta investigación se coloca a la cabeza de la innovación agroalimentaria, ofreciendo herramientas propias para proteger un cultivo clave para la economía de las islas.
El método se ha probado con éxito usando una colección de variedades de aguacate proporcionada por investigadores del ICIA-CSIC y Agro-Rincón S.L. Además, ha contado con financiación del Gobierno de Canarias y el apoyo de la Oficina de Transferencia del Conocimiento de la Universidad de La Laguna.