Bernardo Candela Sanjuán, decano de Bellas Artes de la ULL, aborda el diseño, la IA y la burocracia universitaria.

Bernardo Candela Sanjuán, decano de Bellas Artes de la ULL, aborda el diseño, la IA y la burocracia universitaria.

Recurso: Diario de Avisos

Bernardo Antonio Candela Sanjuán, decano de la Facultad de Bellas Artes de la ULL, destaca la importancia del diseño como solución de problemas y la marca como activo estratégico, abordando el impacto de la IA y la burocracia universitaria.

Bernardo Antonio Candela Sanjuán es el decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna (ULL). Nacido en Ibi (Alicante) en 1987, es profesor en esta misma facultad. Es doctor por la ULL y da clases en el Grado de Diseño y en el Máster de Innovación en Diseño para el Sector Turístico.

Es ingeniero técnico en Diseño Industrial por la Universidad Politécnica de Valencia, máster en Diseño y Fabricación por la Universidad Jaume I de Castellón y máster en Innovación en Diseño para el Sector Turístico por la ULL. Participa en varios grupos de estudio nacionales e internacionales de su especialidad y lleva a cabo su investigación en el Instituto Universitario de Estudios de las Mujeres de la ULL.

Pregunta rápida: ¿Todo diseño nace de un estudio social? Detrás de un buen diseño siempre hay que entender bien la sociedad a la que va dirigido, a su público, a sus usuarios.

Entonces, no es solo una cuestión de estética. No, para nada. El diseño no es un capricho estético, sino que busca solucionar problemas o cubrir necesidades. Estas pueden ser de comunicación, gráficas, de objetos, de servicios o de sistemas. Para ello, se crean y planifican sistemas teniendo en cuenta el contexto: cultural, económico y medioambiental. Cada marca transmite valores y aspiraciones de un grupo de personas, así que entender las dinámicas sociales es fundamental para enviar mensajes claros y con significado.

¿Una marca es un tesoro? Sin duda.

¿Por qué? Una marca es uno de los activos más valiosos y difíciles de gestionar para una empresa.

¿Hasta qué punto? Y no solo para empresas privadas, sino también para entidades públicas, instituciones, territorios e incluso personas. Una marca fuerte es una ventaja estratégica que resume tu identidad, tus valores y tu reputación. Crear una buena marca lleva mucho tiempo, dinero y esfuerzo. Su valor es enorme, a veces incluso mayor que el de los bienes físicos que posee la empresa.

Si se toma una estrella de mar de un cuadro de Miró y dos puntos de colores para la imagen de un banco, ¿es suerte o es válido? En este caso concreto, fue una estrategia de comunicación. A finales de los años setenta y principios de los ochenta, La Caixa tenía problemas de identificación y de imagen, así que decidieron crear una identidad corporativa propia. Tras analizar su posición en el mercado, sus directivos se dieron cuenta de que necesitaban transmitir sus valores de una forma universal y que no pasara de moda.

Y acudieron a Joan Miró. Sí, le encargaron el trabajo y él aceptó. Esta no es la única identidad corporativa que hizo el artista. Años después, también diseñó el "Sol de Miró" para identificar a España como destino turístico, una imagen que sigue vigente hoy en día, a pesar de algún intento de cambiarla.

Otros artistas también lo hicieron, ¿verdad? Así es, el arte no ha sido el único en participar en el diseño de marcas. Antes, Salvador Dalí diseñó el logo de Chupa Chups. En Canarias, César Manrique diseñó la marca territorial de Lanzarote. En 2024, Turismo de Lanzarote necesitó una nueva imagen para la isla como destino, y la creada por Manrique se mantiene, aunque en un segundo plano, como marca de Lanzarote Reserva de la Biosfera.

(Comento al profesor Candela Sanjuán que me impresionaron las escuelas de diseño corporativo de Venezuela y cómo trabajaban algunas agencias de publicidad de allí, como la mítica Ars, cuyos profesionales seguían los modelos de las escuelas de diseño estadounidenses. Mi conocimiento profundo del diseño en ese país me llevó a crear las portadas del boletín de circulación restringida Canarias Confidencial, que estuvo activo durante 25 años en el Archipiélago y en Venezuela. Incluso se imprimían allí porque era más económico).

Hablemos de la IA, una pregunta obligada. ¿Cómo afecta al diseño corporativo? La inteligencia artificial está cambiando la forma en que se trabaja.

¿Para bien? Permite automatizar tareas, crear diferentes versiones visuales y analizar el comportamiento de los usuarios muy rápido. Pero el verdadero reto no está en la herramienta en sí, sino en cómo la usamos. La IA puede potenciar la creatividad o, por el contrario, hacerla superficial, dependiendo de cómo se aplique.

La Facultad de Bellas Artes de la ULL ha creado un doble grado de cinco años. ¿Es el primero? Sí, hemos lanzado el doble grado en Bellas Artes y Diseño, el primero de este tipo en Canarias y uno de los pocos en España. En cinco años, los estudiantes obtienen una formación completa que une la sensibilidad artística con la estrategia de proyectos y la innovación aplicada. Es una apuesta por un perfil profesional moderno y versátil.

¿Y cuáles son sus objetivos más inmediatos como decano? Nuestro principal objetivo es seguir haciendo de la Facultad de Bellas Artes un lugar para la creación, la investigación y la innovación. Queremos tener más conexiones con el mundo profesional y la sociedad, asegurar la calidad de nuestros títulos y aumentar la presencia internacional. También nos preocupa reducir la burocracia, que a menudo limita la actividad creativa.

(Sobre la burocracia, voy a poner un par de ejemplos que me han contado. La administración universitaria pide hasta las tarjetas de embarque, que casi ya no existen, para justificar los viajes de los profesores, por ejemplo, para ir a un tribunal de tesis o a uno de cátedra en el extranjero. Tampoco permite que un profesor deje su coche en el parking de un aeropuerto más de 48 horas, cuando un taxi a Tabaiba desde Los Rodeos puede costar 120 euros ida y vuelta. Parece algo de otro planeta).

Bernardo, ¿qué porcentaje de éxito supone para una empresa tener un buen diseño de marca? No hay una cifra exacta.

Pero... Un buen diseño no garantiza el éxito, pero un mal diseño puede ponerlo en peligro. En un mercado lleno de estímulos, la coherencia visual y narrativa es lo que hace que algunas empresas conecten emocionalmente con su público.

¿Cómo se organizan los estudios de Bellas Artes en la Universidad de La Laguna? La Facultad ofrece los grados en Bellas Artes y en Diseño, además de másteres oficiales como el de Innovación en Diseño para el Sector Turístico. Combinamos formación artística, tecnológica y teórica, fomentando proyectos interdisciplinares y con impacto social. Nuestro modelo educativo promueve la experimentación y el pensamiento crítico.

Perdone que insista. ¿La IA acabará con la creación personal? No lo creo.

En mi opinión, va por ese camino. No, porque la creatividad humana no se trata solo de crear imágenes o ideas, sino de darles un significado. La IA puede imitar estilos, pero no la experiencia personal, la emoción o el contexto cultural que hacen que una obra o un diseño sean importantes.

Vuelvo a la burocracia. ¿El exceso de burocracia en la universidad pública española ahogará la creatividad de la comunidad universitaria? Es un riesgo real.

¿Por qué? Porque la burocracia necesaria no debería ser un impedimento para la innovación. Necesitamos una universidad más ágil, que reconozca y valore la creatividad y la transferencia de conocimiento tanto como la producción académica.

(Para terminar, le hago al profesor Candela Sanjuán una pregunta que quizás suene a tópico, pero quiero que la responda un especialista y no me puedo callar. Disculpen).

¿Hay que ser un artista, en el sentido tradicional, para ser un buen diseñador gráfico? ¿Las cualidades son innatas o se pueden aprender? El diseño comparte con el arte la sensibilidad estética, pero se diferencia en su propósito comunicativo y funcional. Sí, hay una base de talento, pero el diseño se aprende: se entrena la forma de ver, la capacidad de análisis, la empatía con el usuario. En resumen, ser un buen diseñador es una mezcla de intuición, método y cultura visual.

Amén.