
UGT rechaza la ampliación de domingos y festivos comerciales en Santa Cruz de Tenerife
UGT se opone frontalmente a la propuesta de ampliar a doce los domingos y festivos de apertura comercial en Santa Cruz de Tenerife, argumentando que la medida perjudica al pequeño comercio y dificulta la conciliación laboral de los trabajadores.
El debate sobre la liberalización de los horarios comerciales ha vuelto a tensar las relaciones entre los agentes sociales en Canarias. Según ha hecho público la Federación de Comercio y Grandes Almacenes de UGT en las islas, el sindicato ha manifestado su oposición frontal a la propuesta de elevar de diez a doce el número de domingos y festivos autorizados para la actividad comercial en las zonas de gran afluencia de Santa Cruz de Tenerife antes de que concluya 2026. La organización ha extendido su rechazo a cualquier intento de aplicar esta medida en otros sectores del municipio, marcando una línea roja en la negociación de las condiciones laborales del sector.
Desde una perspectiva analítica, la postura de UGT pone de relieve la histórica fricción entre la flexibilidad horaria y la sostenibilidad del tejido empresarial de proximidad. El sindicato argumenta que la extensión de los calendarios de apertura no conlleva, de forma automática, un incremento en la contratación, sino que tiende a desplazar el volumen de negocio hacia los grandes operadores, que poseen una estructura logística más robusta para absorber la demanda en días no laborables. Esta dinámica, a juicio de la central sindical, no solo compromete la viabilidad del pequeño comercio local —que carece de la capacidad operativa de las grandes superficies—, sino que altera el equilibrio necesario para la preservación de los negocios de barrio.
Más allá de las implicaciones económicas, el conflicto subraya la creciente dificultad para garantizar la conciliación de la vida personal y profesional en un sector marcado por la alta rotación y la precariedad. UGT advierte que el aumento de las jornadas en festivos impacta directamente en la calidad de vida de las plantillas, al reducir los tiempos de descanso y dificultar la organización familiar. Para el sindicato, cualquier modificación en la normativa vigente debe priorizar la protección de los derechos de los trabajadores y la supervivencia de los establecimientos de menor tamaño, evitando que la política comercial se convierta en un mecanismo que favorezca exclusivamente la concentración de ventas en los grandes centros comerciales. La organización insiste en que el modelo de ciudad debe buscar un punto de encuentro entre la rentabilidad económica y el bienestar social, un equilibrio que, a su entender, se vería seriamente comprometido con la ampliación de los días de apertura planteada para la capital tinerfeña.