
Uber busca integrar a los taxistas de Santa Cruz de Tenerife en su plataforma ante la resistencia del sector
Uber busca integrar a los taxistas de Santa Cruz de Tenerife en su plataforma para sortear las restricciones de las VTC, mientras el Ayuntamiento prepara una aplicación municipal propia para modernizar el sector y evitar la dependencia de intermediarios.
La irrupción de Uber en el mercado de Santa Cruz de Tenerife marca un punto de inflexión en la estrategia de expansión de la multinacional en el archipiélago, tal y como ha avanzado el Diario de Avisos. La compañía ha iniciado una ronda de contactos con los profesionales del sector del taxi en la capital tinerfeña para integrar sus licencias en la aplicación UberX, bajo el modelo de negocio denominado "Taxi Uber". Esta maniobra busca sortear las barreras regulatorias que han frenado el despliegue de los Vehículos de Transporte con Conductor (VTC) en las islas, un sector que actualmente se encuentra inmerso en una compleja batalla judicial.
Desde la perspectiva de las asociaciones La Gremial del Taxi y Taxi Sí Canarias, la estrategia de la plataforma estadounidense es puramente comercial y de intermediación. Su presidente, Zebenzui Pérez, ha señalado que, al operar mediante licencias de taxi ya existentes, la empresa elude la necesidad de obtener autorizaciones específicas por parte del Gobierno autonómico o del consistorio santacrucero. Esta libertad de mercado permite a la tecnológica captar conductores sin las restricciones que habitualmente se aplican a las flotas de VTC, cuya presencia en Tenerife ha sido objeto de una intensa litigiosidad en los tribunales.
El sector del taxi en la capital se enfrenta ahora a una encrucijada estratégica. Mientras que la plataforma ofrece una vía de digitalización inmediata, los representantes gremiales advierten de un riesgo a largo plazo: la posible sustitución de los taxistas por flotas de VTC una vez que la situación jurídica de estas últimas se resuelva favorablemente para la multinacional. Según el análisis de Pérez, la colaboración actual podría ser un paso previo para que la empresa termine priorizando su propio modelo de transporte privado en detrimento del servicio público tradicional.
Ante este escenario, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife prepara una respuesta tecnológica propia. El consistorio trabaja en el desarrollo de una aplicación municipal diseñada para modernizar la gestión de las licencias locales, con el objetivo de ofrecer a los usuarios una alternativa competitiva que no dependa de intermediarios externos. La recomendación de las asociaciones profesionales es clara: evitar la adhesión a la plataforma de Uber y esperar a la implementación de la herramienta pública, que promete equiparar las capacidades digitales del taxi local a los estándares de las grandes plataformas de movilidad, preservando así la autonomía del sector frente a la influencia de los gigantes tecnológicos.