Dos detenidos en un control policial en Granadilla de Abona por reclamaciones judiciales y tráfico de drogas

Dos detenidos en un control policial en Granadilla de Abona por reclamaciones judiciales y tráfico de drogas

Recurso: El Día

La Policía Canaria detuvo a dos personas en Granadilla de Abona durante un control preventivo, una por una orden judicial pendiente y otra por un presunto delito contra la salud pública tras incautarle diversas sustancias estupefacientes.

La seguridad ciudadana en el sur de Tenerife ha vuelto a ponerse de manifiesto tras una reciente intervención del Cuerpo General de la Policía Canaria en Granadilla de Abona. Tal y como ha informado el propio cuerpo policial, la Unidad de Prevención e Intervención (UPRI) desplegó un dispositivo de control rutinario que se saldó con dos arrestos, subrayando la eficacia de estos filtros preventivos en la detección de individuos reclamados por la justicia y en la contención del tráfico de sustancias ilícitas a pequeña escala.

El operativo permitió localizar a un varón sobre el que pesaba una orden de búsqueda, detención y personación emitida por el Juzgado de lo Penal número 3 de Santa Cruz de Tenerife, vinculado a un procedimiento por un delito de lesiones. La labor de los agentes en el punto de verificación no se limitó a la identificación de personas y vehículos, sino que también derivó en la detención de un segundo individuo por un presunto delito contra la salud pública. En este caso, el registro de sus pertenencias permitió a los efectivos incautar 126 gramos de marihuana y 135 gramos de hachís, además de otras sustancias que fueron puestas a disposición judicial junto con los arrestados.

Este tipo de actuaciones se enmarcan en la estrategia operativa de la Policía Canaria, que utiliza a unidades especializadas como la UPRI para incrementar la presencia policial en zonas estratégicas. La relevancia de estos controles radica en su doble función: por un lado, actúan como un mecanismo de control efectivo para dar cumplimiento a las resoluciones judiciales pendientes y, por otro, funcionan como un elemento disuasorio frente a la distribución de estupefacientes en el entorno urbano. Tras el traslado de los detenidos a dependencias policiales para la instrucción de los atestados correspondientes, ambos quedaron a disposición de la autoridad judicial para determinar su situación procesal.