Detenidos dos hombres tras una peligrosa persecución policial por las calles de Santa Cruz de Tenerife

Detenidos dos hombres tras una peligrosa persecución policial por las calles de Santa Cruz de Tenerife

Recurso: El Día

Dos hombres han sido detenidos en Santa Cruz de Tenerife tras una peligrosa persecución policial que incluyó conducción temeraria, alcoholemia positiva y resistencia a la autoridad.

La seguridad vial y el orden público en Santa Cruz de Tenerife se vieron comprometidos durante la pasada madrugada del miércoles, cuando una persecución policial de alta intensidad culminó con la detención de dos varones, de 19 y 31 años, tras una serie de infracciones que abarcaron desde la conducción temeraria hasta la resistencia a la autoridad. Según adelantan fuentes policiales, el incidente se prolongó por diversas arterias de la capital tinerfeña, obligando a un despliegue de refuerzos para lograr la interceptación del vehículo implicado.

El suceso, que comenzó en torno a las 00:50 horas en la avenida Marítima, pone de relieve la peligrosidad de las conductas al volante bajo los efectos de sustancias. Los arrestados, identificados como J.H.B. y P.C.P., no solo ignoraron las señales de alto de los agentes —motivadas inicialmente por una deficiencia en el alumbrado del vehículo—, sino que emprendieron una huida que atravesó puntos neurálgicos como la avenida Francisco La Roche, las Ramblas de Santa Cruz y la zona de Valleseco. Durante este trayecto, el conductor, que carecía de permiso de conducir, hizo caso omiso a la señalización semafórica y llegó a impactar contra dos patrullas policiales en un intento de eludir el bloqueo definitivo.

Más allá de la peligrosidad vial, el caso presenta múltiples aristas penales y administrativas. Tras la detención, que requirió que los agentes fracturaran las lunas del turismo ante la negativa de los ocupantes a abandonar el habitáculo, se confirmó que el conductor presentaba una tasa de alcoholemia positiva. Asimismo, el vehículo carecía de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) vigente y del Seguro Obligatorio de Automóviles (SOA). La inspección posterior del interior del coche permitió a los efectivos incautar diversas bebidas alcohólicas y pequeñas cantidades de hachís, lo que derivó en la apertura de un acta por tenencia de estupefacientes.

La situación se tornó aún más tensa durante el traslado preventivo a un centro de salud, donde uno de los implicados intentó agredir a un agente, sumando un episodio de resistencia activa a las diligencias previas. Este tipo de comportamientos, que combinan delitos contra la seguridad del tráfico con la desobediencia grave a los agentes de la ley, suelen derivar en procesos judiciales complejos donde se valoran tanto la puesta en peligro de la integridad de terceros como el atentado contra la autoridad. Actualmente, los dos hombres permanecen a disposición judicial, mientras que el vehículo ha sido trasladado al depósito municipal para su custodia.