
Juicio en Las Palmas contra una red de narcotráfico que usaba una empresa logística como tapadera
La Audiencia Provincial de Las Palmas juzga a diez personas por utilizar una empresa logística de Tenerife como tapadera para el tráfico de estupefacientes entre Canarias y la península.
La Audiencia Provincial de Las Palmas ha dado inicio este miércoles a un proceso judicial que pone el foco en la infiltración del crimen organizado en el sector del transporte de mercancías. Según la información recogida por diversos medios locales, el banquillo de los acusados acoge a diez personas, entre las que destaca el administrador de la firma logística Alisios Soluciones Logísticas, con sede en Tenerife, cuya posición profesional habría servido, presuntamente, como tapadera para el tráfico de estupefacientes entre el archipiélago canario y el territorio peninsular.
El Ministerio Fiscal ha estructurado una acusación que solicita penas de hasta nueve años y medio de cárcel para los tres principales encausados, además de reclamar multas que alcanzan los 15 millones de euros y el decomiso de activos de lujo, incluyendo vehículos y dispositivos electrónicos de alta gama. Este caso subraya una tendencia preocupante en la logística criminal: el uso de infraestructuras legales para el movimiento de grandes volúmenes de sustancias ilícitas, aprovechando las rutas comerciales habituales para intentar eludir los controles aduaneros y policiales.
La investigación, que abarca hechos ocurridos entre 2022 y 2023, detalla una operativa compleja. Las autoridades lograron interceptar varios envíos de gran calado mediante entregas vigiladas. Entre los hitos de la instrucción figuran la incautación de 444 kilos de resina de cannabis en Madrid, vinculados a una expedición desde Fuerteventura, y un segundo alijo de 1.016 kilos de la misma sustancia, localizado en Telde y con destino final en Granada. El valor de mercado de estas partidas, sumadas a las operaciones posteriores, se estima en varios millones de euros.
El relato de la Fiscalía apunta a que, tras un periodo de inactividad, la red reactivó sus operaciones en febrero de 2023, esta vez centrando sus esfuerzos en la cocaína. El gerente de la empresa logística habría facilitado la recepción en Tenerife de dos cargamentos —de 18 y 6 kilos respectivamente—, coordinando su posterior distribución hacia Gran Canaria y otros puntos de venta. Paralelamente, el sumario recoge la detención de otros implicados, incluyendo a un individuo en Tenerife a quien se le incautaron diversas sustancias estupefacientes, como éxtasis y cocaína, valoradas en 9.000 euros.
Este juicio no solo dirime la responsabilidad penal de los diez acusados, sino que pone de relieve la vulnerabilidad de las cadenas de suministro frente a la corrupción interna. La utilización de empresas de transporte como nodos de una red de narcotráfico a gran escala complica la labor de las fuerzas de seguridad, que deben emplear técnicas de vigilancia prolongada para desarticular estructuras que, a ojos del mercado, operan con total normalidad.