
Tráfico recuerda la normativa y el uso obligatorio de la placa V-20 para cargas sobresalientes este verano
La DGT recuerda la obligatoriedad de señalizar correctamente las cargas que sobresalen del vehículo con la placa V-20 y cumplir la normativa de visibilidad para evitar sanciones de hasta 200 euros durante los desplazamientos estivales.
La seguridad vial durante los desplazamientos estivales vuelve a situarse en el centro del debate, especialmente ante el incremento de vehículos que circulan con equipamiento adicional, como portabicicletas o bultos de gran volumen. Tal y como recoge la información difundida recientemente por las autoridades de tráfico, el cumplimiento de la normativa sobre la señalización de cargas es un factor determinante para evitar riesgos en carretera y posibles sanciones económicas.
El marco legal vigente, concretamente el artículo 15 del Reglamento General de Circulación, estipula límites precisos para el transporte de objetos en turismos. En términos generales, la carga no debe exceder el perímetro del vehículo, aunque se contemplan excepciones para elementos indivisibles, permitiendo una proyección posterior de hasta un 15% de la longitud total, o un 10% si se trata de carga divisible.
Para garantizar la visibilidad de estos elementos, el uso de la placa V-20 resulta imperativo. Este panel reflectante, de dimensiones 50x50 centímetros y caracterizado por sus franjas diagonales blancas y rojas, debe situarse en el extremo posterior de la carga, siempre de manera perpendicular al eje del automóvil. La disposición de esta señalización varía según la configuración del transporte: si el objeto sobresale en toda la anchura del vehículo, es obligatorio instalar dos placas, una en cada extremo; en caso contrario, una única señal es suficiente.
Más allá de la señalización, la normativa impone una restricción fundamental: el equipaje o los accesorios no pueden obstaculizar en ningún caso la visibilidad de los dispositivos de alumbrado, la señalización luminosa ni la placa de matrícula. Si el portabicicletas o la carga ocultan alguno de estos elementos, el conductor está obligado a añadir un sistema de luces complementario y una réplica de la matrícula.
El incumplimiento de estas directrices, ya sea por la ausencia de la placa V-20 o por una colocación inadecuada, conlleva multas que pueden alcanzar los 200 euros. La Dirección General de Tráfico subraya que la correcta estiba y señalización no solo responde a una exigencia administrativa, sino que constituye una medida de prevención esencial para salvaguardar la integridad de todos los usuarios de la vía durante la temporada alta de viajes.