
Arranca juicio Tradex por estafa piramidal de 2,5 millones a 120 víctimas.
Comienza en Santa Cruz de Tenerife el juicio del caso Tradex, una estafa piramidal de más de 2,5 millones de euros con 120 víctimas, donde la Fiscalía pide 12 años de cárcel para el principal acusado, Mukesh Daswani.
Más de 120 personas, entre ellas muchos empresarios e inversores, declararán a partir de este miércoles y hasta principios de enero en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife. Son las víctimas de una estafa que les habría costado más de dos millones y medio de euros. Los presuntos responsables, Mukesh Daswani y Francisco Imobach P., habrían montado una oficina en la céntrica calle del Castillo de Santa Cruz para engañarles. Este caso se conoce como Tradex.
Junto a ellos, también se sentará en el banquillo la expareja de Daswani. Aunque no se le acusa de participar directamente en la estafa, sí se benefició económicamente del dinero.
La Fiscalía pide 12 años de cárcel para Daswani por estafa agravada y por ocultar bienes para evitar pagar. Para Francisco Imobach P. solicita nueve años de prisión. A la expareja de Daswani le exigen que devuelva más de 327.000 euros, dinero que disfrutó en transferencias, regalos, viajes y hoteles de lujo, todo pagado con el fraude. Además, a todos se les pide que devuelvan las cantidades estafadas a las víctimas.
El sistema de estafa era el clásico modelo piramidal o Ponzi. Engañaban a personas con dinero para invertir en bolsa, prometiéndoles beneficios muy altos, entre el 30 y el 50% cada dos meses. Al principio, pagaban a algunos inversores para generar confianza y animarles a mantener su dinero invertido, e incluso a firmar nuevos contratos. Pero la realidad era que pagaban a los primeros con el dinero que aportaban los nuevos. Así, el "castillo de naipes" crecía hasta que, inevitablemente, se derrumbó. Cuando la estafa se descubrió, la mayoría de las víctimas ya no pudieron recuperar ni un euro.
Al descubrirse el fraude, Daswani desapareció de Tenerife, al igual que el dinero, que había sido desviado a diversas cuentas y monederos digitales. Poco después, fue localizado, detenido y deportado desde Emiratos Árabes Unidos. Una vez en la isla, y tras declarar, ingresó en prisión, donde permanece desde entonces.