
España decidirá el destino del monumento a Franco: demolerlo o modificar su apariencia.
El ministro de la Memoria Histórica de España ha expresado su esperanza de que el monumento a Franco en Santa Cruz de Tenerife sea demolido o resignificado tras una evaluación experta de su valor cultural.
El ministro de Memoria Histórica, Ángel Víctor Torres, espera que el monumento a Franco en Santa Cruz de Tenerife sea demolido o, si los expertos deciden que es patrimonio cultural, se modifique su aspecto.
Tras reunirse con el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Torres dijo a los periodistas que es necesario esperar las conclusiones de los expertos. Ellos deben decidir si existen razones de peso para considerar este monumento como patrimonio cultural.
Si es así, en opinión del ministro, es necesario explicar claramente qué es este monumento, qué simboliza y qué defendía. "Para que todo el que lo vea lo entienda", añadió.
"Y si el monumento no es reconocido como patrimonio cultural, entonces hay que actuar según la ley y desmontarlo", declaró el ministro tras la reunión con el alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, a la que calificó de "buena y cortés".
Torres añadió que está de acuerdo con el alcalde "en muchas cuestiones", ya que los demócratas deben ser unánimes en su deseo de eliminar todo lo que contradice la democracia.
En cuanto al reconocimiento del monumento como patrimonio cultural, el ministro no quiso expresar su opinión, pero subrayó que es "evidente" que este monumento es parte de la historia que hay que recordar para no repetir los errores del pasado.
"No puede haber un monumento que glorifique una época en la que no había libertad, en la que se torturaba y perseguía a la gente por sus ideas. Tal como fue concebido originalmente, no puede permanecer", concluyó.