
Biblioteca Tomás de Iriarte de Puerto de la Cruz, cerrada hasta 2024 por retrasos.
La biblioteca Tomás de Iriarte de Puerto de la Cruz permanecerá cerrada hasta el próximo año debido a retrasos en la contratación de las obras de rehabilitación tras una grave inundación.
La biblioteca Tomás de Iriarte de Puerto de la Cruz seguirá cerrada hasta el año que viene. El motivo es que los trámites para contratar las obras de rehabilitación van con retraso. La concejala de Cultura del Ayuntamiento, Desiré Díaz, ha confirmado que, aunque esperaban abrir este mes, "no creo que lleguemos a la fecha que nos planteamos".
El proceso para contratar la reforma está atrasando la reapertura de este espacio cultural, que lleva cerrado desde agosto por una "grave inundación". Desiré Díaz explica que aún están pidiendo presupuestos para cumplir con la ley de contratación, pero "una de las ofertas se cayó por falta de material". Añade: "Tenemos el dinero, el crédito, la pieza para el ascensor, la UPN para el servidor, pero lo que nos retrasa es formalizar la contratación de la obra".
La concejala asegura que hará todo lo posible para reabrir la biblioteca municipal, pero "no voy a saltarme ningún paso para evitar un accidente o un mal resultado". Dice que, una vez que se adjudique la reforma, la obra "no será un problema porque solo hay que quitar las piezas del falso techo y poner las nuevas planchas".
Mientras tanto, y cinco meses después, cientos de usuarios de la biblioteca Tomás de Iriarte de Puerto de la Cruz esperan poder volver a disfrutar de ella. Hay dos clubes de lectura, uno de ellos para niños. El club de fábula, el infantil, se está reuniendo fuera del edificio algunos viernes por la tarde para no perder la actividad. "Por suerte, el club de lectura para los niños se está manteniendo, a pesar del cierre", comenta Cristina Notario McDonnell, usuaria de la biblioteca. Alicia, de diez años y la mayor de sus tres hijos, participa en este encuentro literario. Sus otros dos hijos, Luis y Silvia, de ocho y seis años, respectivamente, echan mucho de menos la biblioteca. "Cada vez que pasamos por allí lo que sentimos es desolación", cuenta Cristina.
La rutina de Cristina y sus tres hijos era ir a la biblioteca una vez a la semana o cada quince días a por libros. "Estábamos allí un rato, nos llevábamos varios libros y cuando los leíamos, los devolvíamos. Además, tenemos una bibliotecaria que es una maravilla", dice refiriéndose a Matilde Perera.
Mari Luz López Martínez fue bibliotecaria en Madrid. Compró un piso en Puerto de la Cruz y pasa temporadas aquí. "Cuando llegué, lo primero que hice fue ir a la biblioteca", afirma. Participa en el club de lectura para adultos y sabe muy bien el valor de un lugar como este, ya que "facilita el conocimiento, la alfabetización y fomenta el pensamiento crítico". Describe la biblioteca como "modesta, pero hace una labor muy grande con los niños".
A Mari Luz López Martínez, la situación actual de la biblioteca de Puerto de la Cruz le da "dolor de corazón". "Prácticamente, no tienen presupuesto, apenas tienen personal y, aun así, la repercusión social que tiene a largo plazo es incomparable a cualquier evento cultural que se haga en la ciudad", opina. Además, enumera todo lo que allí se hace: "las pequeñas exposiciones", que "es un centro de actividad cultural" y los clubes de lectura. En resumen, "es un sitio de encuentro".