El Atlántico canario cura las heridas de guerra de veteranos ucranianos.

El Atlántico canario cura las heridas de guerra de veteranos ucranianos.

Recurso: Diario de Avisos

El proyecto "Titanes en Vela" rehabilita a jóvenes veteranos ucranianos con amputaciones a través de la navegación en catamarán en las Islas Canarias.

El mar tiene un poder casi mágico para calmar el alma. Nos ayuda a dejar atrás el pasado y a vivir el presente. Sana heridas invisibles y alivia incluso las que parecen imposibles de curar. Lejos de los combates que todavía se viven en Ucrania, un grupo de 25 jóvenes veteranos ha encontrado en las Islas Canarias, en pleno Atlántico, un refugio para recuperarse.

La guerra detuvo la vida de miles de jóvenes y de todo un país. Muchos fueron al frente cuando el conflicto se intensificó. Después de años de lucha, algunos volvieron con heridas físicas y emocionales; otros, lamentablemente, nunca regresaron.

De esta dura realidad nace "Titanes en Vela" (Titans Under Sail), una organización sin ánimo de lucro. Su misión es ayudar a veteranos ucranianos que han sufrido amputaciones, usando la navegación en catamarán como terapia de rehabilitación.

El proyecto organiza viajes en barco por el Mediterráneo y el Atlántico. Canarias se ha convertido en uno de esos lugares seguros. Allí, una travesía entre La Gomera, Tenerife y La Palma les permitió distanciarse de la tragedia.

Aunque el recuerdo de las sirenas de guerra sigue presente, estos jóvenes buscan reconstruir sus vidas lejos del frente.

Mientras la atención mundial se centra en otros lugares, la guerra en Ucrania sigue, aunque ya no reciba la misma cobertura mediática que hace meses.

Una prueba de esto es que este mismo reportaje tuvo que posponerse varias veces. ¿La razón? Las casas de los veteranos se quedaron sin luz durante días.

Los misiles rusos siguen atacando la red eléctrica de las ciudades ucranianas. A esto se suma el "general invierno", que llega puntual y baja las temperaturas hasta casi 20 grados bajo cero. La electricidad solo está disponible unas pocas horas al día. Esa es su realidad diaria.

El primer protagonista con el que hablamos es Dmytro Zhyvotovskyi, de 26 años, de la región de Poltava. En 2024, mientras servía en la 14.ª Brigada Mecanizada Independiente (llamada así por el príncipe Román el Grande), perdió su pierna izquierda. Ahora vive en otra parte del país por seguridad.

La amputación, que ellos llaman "trauma", cambió su vida por completo, pero Dmytro asegura que "la vida no se detuvo". La rehabilitación es parte de su día a día, y el apoyo de su familia y amigos ha sido clave.

En "Titanes en Vela", Dmytro participa activamente. Antes de la guerra era cocinero, y ahora se encarga de planificar los menús durante los viajes. "Es una forma de sentirme útil, de contribuir", explica.

Su conexión con el mar viene de la infancia. "De niño, jugaba junto a un lago y hacía barcos con botellas de plástico", recuerda. Canarias no era un lugar desconocido para él; la conocía por las clases de geografía y por programas de televisión. "Nunca pensé que vendría aquí como parte de mi recuperación", confiesa.

Antes de llegar a las islas, ya había participado en otro viaje en Croacia. Quería vivir una experiencia nueva y pasar tiempo con otros veteranos, lejos de cualquier mención a la guerra. "Necesitamos volver a tener una vida normal, lejos del conflicto", resume.

"Cuando solo te rodea el agua, sin distracciones, la mente se aclara", comenta. Dmytro diferencia entre el mar y el océano: el Atlántico le parece "más potente", con olas y vientos más fuertes. Pero lejos de asustarle, le da paz. "Sentir esa fuerza es muy curativo". El mar, a veces, es como un calmante.

El siguiente protagonista es Denys Yermuratskyi, de 25 años, de Lubny, también en Poltava. Se unió al ejército al principio de la guerra y luchó en la 25.ª Brigada Aerotransportada Independiente Sicheslav, una unidad de élite. En 2022, perdió su pierna derecha.

Antes de la guerra, Denys era bailarín. Participaba en festivales y recuerda con cariño un viaje a Alemania en 2007, donde conoció a bailarines españoles y nuestras danzas tradicionales.

Al igual que Dmytro, conocía Canarias por los libros de geografía.

Su vínculo con el mar es muy fuerte. "Es importante para mí. Es el origen de la vida", dice. De pequeño, pasaba horas junto al río de su pueblo, y esa familiaridad le hizo sentir una conexión inmediata al subir al catamarán.

Uno de los momentos más especiales del viaje fue de madrugada. Sentado en la cubierta, frente a la bahía de Amarilla Golf, en San Miguel de Abona (donde se alojaban los 25 veteranos), vio amanecer en silencio, con algunas estrellas aún brillando. "Fue uno de los momentos más intensos de mi vida", afirma.

Para Denys, el océano simboliza la incertidumbre: algo que no se puede controlar ni entender por completo.

Denys no cree que su vida haya cambiado del todo tras perder la pierna. Insiste en que la discapacidad es física, pero adquirida. "Sé hacer muchas cosas; solo tengo que aprender a hacerlas de otra forma". Durante el viaje, se dio cuenta de que podía realizar varias tareas y asumir responsabilidades en el barco. "Es solo una limitación mental", concluye.

Participar en "Titanes en Vela" fue una experiencia que le cambió la vida. "No haberlo hecho habría sido perder una gran oportunidad", reconoce.

La primera travesía del proyecto fue el 13 de enero de 2025. Desde entonces, los organizadores aseguran que los resultados son evidentes.

Después de un golpe tan duro, la vida "debe verse de otra manera". Cuentan el caso de un veterano que estuvo en Tenerife: se apuntó a una escuela de navegación, sacó su licencia y ahora trabaja como tripulante, ayudando a otros compañeros.

El objetivo de esta iniciativa es devolverles la ilusión y mostrarles que la vida no termina después de un trauma. Olvidar la guerra no es fácil; de hecho, no se habla directamente de ella. Esa omisión es parte del proceso de curación.

"Titanes en Vela" existe para ayudarles a dejar atrás ese oscuro conflicto que paralizó sus vidas. Aunque sea por unos días, les permite verse como lo que son ahora.

Personas que se están reconstruyendo. Titanes, esta vez, navegando.