
Tres heridos tras un grave choque entre dos vehículos en la TF-47, en Guía de Isora
Tres personas han resultado heridas, una de ellas de gravedad, tras una colisión frontal entre dos vehículos en la carretera TF-47, a su paso por el municipio tinerfeño de Guía de Isora.
La seguridad vial en las carreteras secundarias del sur de Tenerife vuelve a estar bajo el foco tras el grave siniestro registrado este domingo en el municipio de Guía de Isora. Según los datos facilitados por el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 1-1-2, el choque entre dos vehículos en la vía TF-47 ha dejado un balance de tres personas hospitalizadas, una de ellas con pronóstico reservado debido a un traumatismo craneoencefálico.
El suceso, que tuvo lugar a primera hora de la mañana —en torno a las 06:52 horas—, obligó a desplegar un operativo de rescate complejo. La magnitud del impacto dejó a varios de los implicados inmovilizados dentro de los turismos, lo que requirió la intervención directa de los equipos de bomberos para proceder a su excarcelación. Tras las maniobras de estabilización realizadas por el personal del Servicio de Urgencias Canario (SUC), los tres heridos fueron derivados a centros hospitalarios de la isla para someterse a pruebas diagnósticas y recibir tratamiento especializado.
Este tipo de incidentes en vías interurbanas de alta densidad circulatoria, como es el caso de la TF-47, pone de manifiesto los riesgos asociados a la siniestralidad en tramos que conectan núcleos costeros con zonas de mayor actividad. La Guardia Civil ha asumido la investigación del accidente, encargándose de la instrucción de las diligencias pertinentes para esclarecer las causas del choque. Durante las horas posteriores al siniestro, los agentes también gestionaron la regulación del tráfico en la zona, que se vio afectada por las labores de retirada de los restos de los vehículos y la limpieza de la calzada.
La recurrencia de estos episodios en la red viaria tinerfeña subraya la importancia de los protocolos de respuesta rápida, cuya coordinación resulta determinante para minimizar las secuelas en accidentes de alta energía. Mientras las autoridades competentes analizan las circunstancias del suceso, el estado de salud del herido de mayor gravedad permanece como la principal preocupación de los servicios médicos que atienden el caso.