
Desarticulada una red criminal dedicada al hurto sistemático de tabaco en aeropuertos españoles
La Guardia Civil ha desarticulado una red criminal que utilizaba billetes de avión de bajo coste para acceder a zonas restringidas de aeropuertos y hurtar tabaco por valor de 13.000 euros.
La seguridad en las zonas de tránsito aeroportuario se ha visto cuestionada tras desarticularse una red dedicada al hurto sistemático de productos de estanco. Según ha informado la Guardia Civil, tres ciudadanos residentes en el Reino Unido, con edades comprendidas entre los 44 y los 63 años, han sido puestos a disposición judicial tras ser vinculados con una veintena de delitos contra el patrimonio y pertenencia a organización criminal.
El modus operandi desvelado por la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y Fronteras (UDAIFF) del aeropuerto Tenerife Sur revela una planificación meticulosa. Los implicados adquirían pasajes aéreos de bajo coste con el único propósito de franquear los controles de seguridad y acceder a las áreas comerciales restringidas. Una vez dentro, los sospechosos operaban de forma coordinada: mientras unos realizaban labores de vigilancia, otros ejecutaban la sustracción de mercancía. Tras acumular el género durante varias jornadas, abandonaban las instalaciones sin realizar el viaje programado, para finalmente trasladar el tabaco sustraído a territorio británico en sus equipajes facturados.
Este tipo de actividad delictiva pone de relieve los desafíos que enfrentan las fuerzas de seguridad en la gestión de los flujos de pasajeros en infraestructuras críticas. La investigación, que ha culminado con las detenciones de dos individuos en el aeropuerto de Ibiza y un tercero en el de Gran Canaria, estima que el valor total de los efectos sustraídos asciende a más de 13.000 euros. Hasta el momento, los agentes han logrado recuperar mercancía valorada en más de 8.000 euros, lo que supone un golpe significativo a la operativa de este grupo.
El caso subraya la complejidad de detectar hurtos hormiga en entornos de alta rotación, donde la vigilancia debe equilibrar la fluidez del tránsito con la protección de los establecimientos comerciales. Los detenidos se enfrentan ahora a un proceso judicial en el que se dirimirán las responsabilidades penales por los 22 delitos de hurto que se les imputan, además de la acusación por formar parte de un grupo organizado.