La reparación en Santa Úrsula se ha prolongado: los empresarios se quejan de pérdidas e indiferencia de las autoridades.

La reparación en Santa Úrsula se ha prolongado: los empresarios se quejan de pérdidas e indiferencia de las autoridades.

Recurso: El Día

En Santa Úrsula, los empresarios locales se quejan de pérdidas significativas debido a la prolongada renovación de la zona peatonal, que ya lleva medio año, a pesar de las promesas de las autoridades municipales de completarla en cuatro meses.

En la ciudad de Santa Úrsula, la zona peatonal lleva en obras desde hace seis meses. Aunque prometieron terminar en cuatro meses, los trabajos aún no han concluido. Esto irrita mucho a los empresarios locales, ya que, debido al cierre de la calle España, sus tiendas están perdiendo clientes y dinero.

Fernando Rodríguez, propietario del café La Talla, cuenta que abrió hace poco, invirtiendo mucho dinero en la reforma del local. Pero cuando estaba tramitando los documentos, nadie le advirtió sobre las futuras obras. "Tres días antes de que empezaran las obras, nos invitaron a una reunión, nos contaron lo bonito que iba a quedar todo, pero nadie pensó en nuestras pérdidas", se queja.

Actualmente, el café de Fernando lleva prácticamente cerrado dos meses debido al polvo, el ruido y las constantes obras frente a la puerta. "Justo cuando empezaba a tener clientes, empezaron las obras. Tuve que empezar de nuevo", dice. Además, delante de la entrada instalaron un puente metálico con barandillas, lo que ahuyentó definitivamente a los visitantes.

Fernando incluso se dirigió al alcalde para preguntarle sobre la compensación por daños y perjuicios, pero recibió una negativa. "Dijo que en tales casos no se presta ayuda", cuenta el empresario.

Otros comerciantes locales también están descontentos con el trabajo de las autoridades municipales. Les indignan los plazos de la obra y la falta de información. Muestran un documento donde se indica que las obras debían comenzar el 13 de marzo y finalizar en cuatro meses. Pero, como vemos, las promesas no se han cumplido.

En el ayuntamiento aseguran que "trabajan lo más rápido posible, pero sin olvidar la seguridad". Dicen que durante la obra descubrieron una antigua estructura de la grúa de uno de los edificios, que hubo que desmontar. "Esto era necesario para que todo alrededor fuera seguro", explican los funcionarios.

En el ayuntamiento esperan que la obra termine en septiembre, "solo unas semanas más tarde de lo previsto". "Cuando todo esté listo, los empresarios y los vecinos podrán disfrutar de una zona renovada que favorecerá el desarrollo del comercio", prometen.

También señalan en el ayuntamiento que el alcalde Juan Acosta y el concejal de Obras, José Manuel Amador, "han visitado repetidamente el lugar de la obra, han hablado con los vecinos y empresarios, han explicado las razones de los retrasos y se han disculpado".

Pero Fernando Rodríguez cree que el retraso se debe a la falta de equipos. "He visto desde la ventana del café cómo su equipo se avería constantemente, gotea aceite y no puede cortar nada. Aunque supuestamente trabajan diez personas, en realidad solo dos están haciendo algo", cuenta.

Los empresarios se quejan no solo de las pérdidas y los retrasos, sino también de la falta de apoyo de las autoridades. "Nadie del ayuntamiento ha venido a preguntar cómo está afectando la obra a nuestro negocio", dice Rodríguez. Ni siquiera puede contratar empleados porque no sabe cuándo terminará todo esto.