
Tenerife se prepara para un simulacro de erupción volcánica en Garachico.
En Tenerife se están llevando a cabo simulacros de erupción volcánica para preparar a los residentes ante una posible emergencia, considerando las consecuencias históricas de la erupción de 1706.
Manuel Díaz vive en un lugar peligroso, cerca del pueblo de Garachico, en una zona donde podría ocurrir una erupción volcánica. Dice que todos aquí lo saben y viven con ello.
"En Garachico todos recuerdan la lava", dice Manuel sobre la erupción de 1706, que fue la que más daño causó a la isla de Tenerife. "Cuando oímos la palabra 'volcán', se nos pone la piel de gallina".
Por eso, Manuel y otros habitantes de Garachico creen que las autoridades hicieron bien al elegir su pueblo para los primeros simulacros de erupción volcánica en Canarias. Tendrán lugar este viernes 26.
"Nuestros abuelos nos contaban sobre los eventos de 1706", recuerda Manuel. "En aquel entonces no había tecnologías como ahora, nadie avisaba. La lava causó muchos daños. Sus huellas se ven todavía".
Manuel es uno de los que asistió a las charlas organizadas por las autoridades locales para enseñar a la gente cómo actuar en caso de erupción.
Estas charlas y simulacros, que se llevarán a cabo del 22 al 26 de este mes, forman parte del proyecto europeo EU-Modex. El objetivo del proyecto es verificar y mejorar la preparación de Tenerife ante una erupción volcánica, ya que el riesgo siempre existe en la isla.
Las charlas se imparten en el monasterio de San Francisco y durarán hasta el jueves 4 de septiembre. Luego se llevarán a cabo en otros lugares y escuelas de la ciudad. Y después del simulacro de evacuación del viernes 26 en la zona de Muelle Viejo, los simulacros se extenderán a otros 30 pueblos de Tenerife.
Según Iván Martín, director de emergencias de la isla, lo principal es que "casi un millón de habitantes de la isla sepan qué hacer si se declara una emergencia".
"¿Y qué hacemos con los animales?", preguntó una mujer en la charla del martes, donde había unas treinta personas. "¡Yo no voy a abandonar a mis perritos, ni hablar!"
Dácil León, directora de Cruz Roja en la provincia de Tenerife, y Eric Quintero, técnico de este mismo departamento, respondieron a esta pregunta. Explicaron cómo funciona el sistema de alerta, quién lo declara y cómo hay que actuar.
Iván Martín, al inicio de la charla, recalcó que "ahora no hay una amenaza inminente de erupción en Tenerife". También añadió que la isla ha mejorado significativamente el sistema de predicción de erupciones y explicó por qué se eligió Garachico para los simulacros.
Los participantes en las charlas ya conocen por relatos de sus familiares los eventos de aquella noche del 4 al 5 de mayo de 1706. Magdalena González, vecina del barrio de Las Cruces, dice: "Mis abuelos contaban que nuestros antepasados lo perdieron todo durante aquella catástrofe". Agradeció la información "muy útil" que se da en estas charlas.
El miedo se apoderó de todos aquella noche de hace 319 años, cuando los pequeños temblores que llevaban meses produciéndose de repente se hicieron más fuertes. "Los terremotos eran tan potentes que asustaron a todos", escribió el monje Fray Domingo José Casares, que vivía en La Laguna, en uno de los pocos documentos que se conservan sobre aquellos eventos.
"En las casas crujían los techos, las campanas de las iglesias sonaban como a funeral", contaba Casares. Mucha gente corrió a las iglesias para refugiarse. Sentían que se acercaba lo peor.
Los temblores continuaron toda la noche, y una hora antes del amanecer del 5 de mayo de 1706 se escuchó una potente explosión. Luego se escucharon otras explosiones.
A una altura de 1300 metros, en las laderas cerca de Garachico, a 6,5 kilómetros de la ciudad, apareció una grieta de 950 metros de largo con más de 12 centros de erupción. De allí empezó a fluir la lava, no lejos del Teide.
La erupción del volcán Trevejo, también conocido como Arenas Negras o Montaña Negra, tuvo las mayores consecuencias para la gente y la economía en la historia de Tenerife.
Los flujos de lava destruyeron campos, casas, lugares públicos y el principal puerto de Tenerife. No hubo víctimas mortales, pero los daños fueron enormes.
Margarita Palenzuela, que vino a la charla desde Genovés, dice que "aquí somos especialmente sensibles a las noticias sobre terremotos, volcanes y riesgo de erupción".
Quizás sea en este pueblo donde la información sobre más de un centenar de temblores sísmicos relacionados con la actividad volcánica que se han producido en la isla desde 2017 causa más preocupación. Y es aquí donde últimamente más se habla de volcanes, especialmente tras el anuncio de los simulacros.
Curiosamente, fue aquí donde en 2024 se rodó la película española "Bajo el volcán", protagonizada por William Levy y Maggie Civantos. Es una comedia romántica sobre una vulcanóloga y un piloto que se enamoran mientras una erupción amenaza Garachico.
Otro vecino, José Gutiérrez, agradeció las charlas organizadas por las autoridades locales para "llenar las lagunas en el conocimiento de la gente sobre las amenazas naturales y las formas de actuar". "Yo no sabía cómo funcionan los planes de respuesta y cuáles son las reglas básicas", dice. "Ahora entiendo lo importante que es que la gente esté informada. Miren lo que pasó en 1706, cuando la lava destruyó el puerto y muchos monumentos".
En las charlas, Dácil León y Eric Quintero explican lo importante que es ser resilientes y estar preparados para cualquier imprevisto, especialmente aquellos que suponen una gran amenaza. Subrayan que para ello es necesario saber cómo actuar en situaciones de emergencia y recordar dos cosas: escuchar atentamente la información de las autoridades y tomarse en serio las advertencias.
"¿Quién de ustedes alguna vez no se tomó en serio una advertencia?", pregunta Dácil León, confesando que ella misma lo hizo alguna vez. Los presentes asienten con la cabeza. Lo más probable es que después de esta charla, ninguno de ellos lo vuelva a hacer.