La evolución histórica y política de la bandera de Canarias: de símbolo reivindicativo a emblema oficial

La evolución histórica y política de la bandera de Canarias: de símbolo reivindicativo a emblema oficial

Recurso: El Día

La actual bandera de Canarias, oficializada en 1982, es el resultado de un largo proceso histórico y político que integra las identidades provinciales del archipiélago bajo una enseña tricolor consolidada como símbolo institucional.

La identidad visual de las Islas Canarias, consolidada hoy como un emblema omnipresente en la vida pública del Archipiélago, es el resultado de una compleja amalgama de reivindicaciones políticas y consensos administrativos. Tal y como recoge un reciente análisis sobre la evolución de los símbolos autonómicos, la actual enseña tricolor —blanca, azul y amarilla— no es solo un distintivo institucional, sino el punto de llegada de un largo proceso de construcción simbólica que hunde sus raíces en el siglo XVI y que se aceleró durante la Transición española.

El marco legal que otorga vigencia a este estandarte se remonta a la Ley Orgánica 10/1982, de 10 de agosto, que aprobó el Estatuto de Autonomía. En su articulado, se define la disposición de las tres franjas verticales, aunque el origen de esta combinación cromática responde a una interpretación integradora de las dos provincias históricas: el blanco y azul vinculados a Tenerife, y el azul y amarillo asociados a Gran Canaria, con el azul actuando como nexo común. Este diseño, sin embargo, ya contaba con un precedente de gran calado social en 1961, cuando el grupo Canarias Libre popularizó la tricolor en el contexto de la oposición al régimen franquista, gracias a una propuesta creativa atribuida a María del Carmen Sarmiento y los hermanos Jesús y Arturo Cantero.

Más allá de la oficialidad, el paisaje simbólico canario también integra la variante con las siete estrellas verdes, una enseña que, si bien carece de reconocimiento legal, mantiene una fuerte presencia en el ámbito del nacionalismo y la protesta social. Esta versión es el resultado de la convergencia entre la tricolor de 1961 y la bandera azul con siete estrellas blancas del Ateneo de La Laguna, una enseña que surgió a principios del siglo XX como respuesta a las políticas estatales hacia las islas. El diseño de las estrellas verdes fue impulsado posteriormente por Antonio Cubillo, figura central del MPAIAC.

La consolidación de la bandera oficial en 1982 supuso la culminación de un proceso que buscaba dotar de unidad a la representación autonómica, permitiendo tanto el uso de la enseña simple como la versión que incorpora el escudo regional. Esta regulación se vio reforzada en 2005 mediante la actualización del Manual de Identidad Corporativa Gráfica del Gobierno de Canarias, que estandarizó los criterios técnicos para su exhibición. Así, lo que comenzó como un estandarte real entregado en 1561 —según documentan diversas crónicas históricas— ha terminado transformándose en un símbolo contemporáneo que equilibra su carga institucional con las diversas sensibilidades políticas que han marcado la historia reciente del Archipiélago.