Se espera que las plantas de tratamiento de aguas residuales en Tenerife comiencen a operar en noviembre, aunque se había prometido que lo harían en julio.

Se espera que las plantas de tratamiento de aguas residuales en Tenerife comiencen a operar en noviembre, aunque se había prometido que lo harían en julio.

Recurso: Diario de Avisos

La planta de tratamiento de aguas residuales de Los Letrados en Tenerife, destinada a mejorar el saneamiento en el sur de la isla, no estará operativa hasta noviembre como muy pronto debido a la necesidad de un permiso de vertido de agua y a trabajos de bombeo incompletos, a pesar de las promesas anteriores de puesta en marcha en julio.

Se espera que la planta de tratamiento de aguas residuales de Los Letrados, en Granadilla de Abona (Tenerife), destinada a mejorar el saneamiento en el sur de la isla, no entre en funcionamiento hasta noviembre, a pesar de que inicialmente se había anunciado su puesta en marcha para julio.

Según la empresa Acuaes, técnicamente todo estaba listo desde diciembre del año pasado.

Sin embargo, existen dos obstáculos: se requiere una autorización de vertido al mar por parte del Ministerio de Transición Ecológica de Canarias y aún no se han finalizado las obras de impulsión del agua tratada.

Desde el ministerio aseguran que todo sigue su curso y que la puesta en marcha siempre estuvo prevista para noviembre, aunque anteriormente se mencionara julio.

Esta planta de tratamiento es una pieza clave en el sistema de saneamiento del sur de la isla. Tendrá la capacidad de tratar hasta 10 000 metros cúbicos diarios de aguas residuales procedentes de lugares como El Médano, La Tejita y San Isidro. Con esta agua se producirá agua regenerada que podrá utilizarse para el riego de campos y parques. Además, gracias a su conexión con la conducción Santa Cruz-Valle San Lorenzo, el agua depurada podrá ser bombeada hasta el depósito de San Isidro.

Este proyecto, encargado en 2021 y con un coste de 31 millones de euros, incluye no solo la propia planta de tratamiento, sino también 10 kilómetros de colectores y 8,5 kilómetros de tubería desde la costa hasta la estación. En junio se instalaron las membranas especiales para la depuración del agua, una etapa compleja y fundamental.

Blanca Pérez, consejera de Transición Ecológica, ha señalado que la puesta en marcha de esta planta de tratamiento reducirá significativamente los vertidos al mar, especialmente en la zona de Granadilla, donde siempre ha habido problemas de saneamiento. Afirmó que esto contribuirá a eliminar por completo los vertidos.