
La primera mujer piloto de rally de las Islas Canarias: la historia de Hortensia Hernández.
Hortensia Hernández Pérez, la primera piloto de rally profesional de las Islas Canarias, desafió los prejuicios en los años 70 y se convirtió en una pionera del automovilismo, inspirando a futuras generaciones de mujeres.
En 1949, Hortensia Hernández Pérez nació en Puerto de la Cruz. Esta mujer cambió para siempre la historia del automovilismo en las Islas Canarias. Tiene 75 años y su nombre lo recuerdan todos los que la conocieron. Desafió las reglas, se puso el casco y se sentó al volante en una época en la que apenas había lugar para las mujeres en el deporte.
Su vida siempre ha estado ligada a los coches. Nació en una familia donde a todos les encantaban los coches. Su padre dirigía el negocio familiar, que representaba a varias marcas de automóviles, y su hermano mayor ya corría en las pistas. Hortensia rápidamente se sintió atraída por esta atmósfera de gasolina y velocidad. Fue esta pasión la que impulsó su carrera deportiva. Se convirtió en la primera piloto de rally profesional de las Islas Canarias.
Todo empezó por casualidad. Justo después de obtener su licencia de conducir, su hermano le sugirió que participara en su primera carrera. "Mi hermano me dijo: 'Vamos, prueba a correr'. Y unos años después empecé a correr más a menudo".
Al principio, Hortensia participó en rallies en Tenerife, organizados especialmente para mujeres. Eran competiciones de regularidad. Pero pronto pasó a las carreras de velocidad, a los tramos de montaña y, finalmente, al campeonato de España. Cuando se puso el casco por primera vez en los años 70, no sintió ni miedo ni dudas. Dice que no recuerda "ni miedo ni sensaciones extrañas", y añade que la juventud también jugó un papel importante. La valentía y la juventud la ayudaron a no tener miedo del mundo masculino del automovilismo.
Su gran avance se produjo en 1974, cuando viajó a la España peninsular para participar en un gran rally. Recuerda que el coche "no tenía ni barras antivuelco ni cinturones normales" y que el recorrido era de "mil quinientos kilómetros a través de media España". Pero esta aventura terminó con una victoria. Hortensia Hernández Pérez ganó su primer Copa de Damas a nivel nacional.
Un año después, volvió a la península con la famosa copiloto Nuria Llopis y volvió a ganar. Este doblete la convirtió en una verdadera pionera del automovilismo canario. Recuerda que volver a Tenerife con la victoria fue "increíble e inolvidable".
En la tercera carrera, una avería se lo impidió, pero ya había inscrito su nombre en la historia: una mujer canaria que competía en igualdad de condiciones con los hombres en el campeonato nacional.
En aquellos tiempos, cuando el papel de la mujer era limitado, Hortensia tuvo que enfrentarse a los prejuicios. "En las islas pequeñas me miraban raro y me decían: 'Niña, tienes que quedarte en casa, trabajar, limpiar o algo así'". Pero nunca se rindió: "Pensaba que tenía que ser yo misma, me gustaba... y me daba igual si a los demás les gustaba o no".
A menudo, el talento de Hortensia causaba incomodidad a sus competidores masculinos, especialmente cuando los derrotaba con los mismos coches. "Había chicos a los que no les gustaba que los adelantara. Pero no les prestaba atención", recuerda.
Hortensia no se considera un símbolo, pero reconoce que le complace haber abierto el camino a otras mujeres. Le "gusta mucho" que la llamen así. Y está "contenta de que la consideren, por así decirlo, una pionera que abrió las puertas a otras mujeres en el automovilismo". Su legado vive en las jóvenes que hoy acuden a ella en busca de consejo o simplemente para expresar su respeto.
Tras terminar su carrera como piloto, Hortensia se convirtió en jefa de equipos de carreras. Trabajó con pilotos tan conocidos como José Luis Rivero, Tomás Gimeno y Goyo Picar. Uno de los recuerdos más destacados es el trabajo con este último, con quien creó un "muy buen equipo". También recuerda momentos inolvidables con Mitsubishi en la península, donde ganaron la Copa de España.
Además de los rallies, Hortensia tuvo una exitosa carrera en la industria del automóvil. Trabajó en grandes empresas como Mitsubishi y Ford, e incluso formó parte del comité europeo encargado de desarrollar los coches del futuro. Esta actividad empresarial la ayudó a romper aún más estereotipos. Recuerda con humor que cuando iba a las conferencias, la gente decía: "Mira, es la gerente, y allí hay probablemente 98 hombres y dos mujeres".
"Estoy muy satisfecha de haber hecho lo que hice. Creo que lo hice cuando quise y como quise". Hortensia Hernández es un símbolo de la valentía de quienes se atrevieron a cambiar las reglas en una época en la que las mujeres apenas tenían oportunidades para soñar. Desde sus primeras carreras en Tenerife hasta sus victorias en campeonatos nacionales, pasando por su papel de líder y empresaria, su historia es la de una pionera que nunca perdió la sencillez.