Piscinas naturales de Canarias: belleza mortal, advertencia de los socorristas

Piscinas naturales de Canarias: belleza mortal, advertencia de los socorristas

Recurso: Diario de Avisos

En las Islas Canarias, ha aumentado el número de accidentes en piscinas naturales debido a la imprudencia de turistas y residentes, especialmente durante las tormentas y al intentar rescatar a personas que se están ahogando por cuenta propia.

Las piscinas naturales de las Islas Canarias son una verdadera belleza, amada tanto por los lugareños como por los turistas. Pero debido a la gran cantidad de visitantes, hay que tener especial cuidado. Desafortunadamente, esto se olvida a menudo últimamente.

En 2022, una ola arrastró a siete personas que se bañaban en la piscina de Los Gigantes. Una mujer sufrió una grave lesión en la cabeza y los demás sufrieron cortes en las piernas, dislocaciones de dedos y lesiones en el pecho. Podría haber ocurrido lo irreparable.

No muy lejos, en la famosa cueva de Tancón, han muerto unas seis personas en los últimos años. Los rescatistas han tenido que sacar de allí a personas que se estaban ahogando en más de una ocasión. En este lugar paradisíaco con agua cristalina entre rocas volcánicas, la gente es arrastrada a un remolino, golpeada contra las rocas y absorbida por la corriente.

Casi el 20% de los accidentes acuáticos mortales en Canarias ocurren precisamente en piscinas naturales, bahías y tancones. ¡Y hay alrededor de 500 aquí! Así lo informa la plataforma "1500 kilómetros de costa", que registró 66 muertes por ahogamiento en las islas en 2022.

El experto Sebastián Quintana, jefe de la plataforma, dice que la principal causa de las tragedias es la imprudencia. Destaca cuatro errores principales que pueden tener consecuencias fatales.

El primero es visitar piscinas naturales en clima tormentoso. El segundo es una falsa sensación de seguridad dentro de la piscina. Cuando llega una ola, el nivel del agua sube bruscamente y esta masa golpea con fuerza las rocas, cambiando de dirección y arrasando con todo a su paso.

Si la persona no queda aturdida por el golpe contra las rocas, entrará en pánico y comenzará a nadar con todas sus fuerzas hacia la orilla. Y aquí surge el tercer error: la corriente en contra no le permitirá avanzar, las fuerzas se agotarán rápidamente y la persona, exhausta, se hundirá hasta el fondo.

¿Qué hacer si te encuentras en una situación así? Quintana aconseja: "Lo más seguro es dejar que la corriente te aleje de la zona de rompientes, conservar fuerzas y agitar los brazos para que te vean desde la orilla y llamen a los rescatistas. Nunca intentes salir a la orilla por donde te arrastró la corriente".

El cuarto error, según el experto, es el síndrome del "falso héroe". Esto es cuando una persona, al ver que alguien se está ahogando, se lanza al agua "con las manos vacías". "No se da cuenta de que corre el riesgo de convertirse en la segunda víctima", advierte Quintana.

"En la mayoría de los casos, el rescatista aficionado no lleva consigo ningún medio de flotación para ayudarse a sí mismo y a la persona que se está ahogando. Lo mejor es no lanzarse al agua, sobre todo si el mar está agitado. Lo correcto es llamar inmediatamente al 112".

La plataforma "1500 kilómetros de costa" también advierte que muchos bañistas, especialmente los turistas, no saben cómo se forman las olas cerca de la orilla. "Vienen en series de 7-8 una tras otra, y entre series hay un descanso de 4-5 minutos. Algunos bañistas piensan que este breve período de calma es el final, pero en realidad es una trampa", subraya Quintana.