
Una plaga de termitas obliga a paralizar parcialmente las obras de rehabilitación del Teatro Guimerá
La rehabilitación del Teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife ha sido parcialmente paralizada tras detectarse una plaga de xilófagos que compromete la integridad estructural de las zonas históricas del edificio.
La rehabilitación del Teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife, un proyecto de gran envergadura presupuestado en 8,1 millones de euros y financiado de forma tripartita por el Ayuntamiento, el Cabildo y el Gobierno regional, se enfrenta a un contratiempo técnico de calado. Tal y como ha trascendido recientemente, la aparición de una plaga de xilófagos en las secciones más antiguas del inmueble ha forzado al consistorio a detener parcialmente las intervenciones en curso para evaluar la integridad estructural del edificio.
El hallazgo, que ha salido a la luz durante las labores de catas y desmontaje necesarias para la reforma iniciada en noviembre de 2025, revela un deterioro superior al previsto en la fase de redacción del proyecto. La presencia de termitas ha comprometido elementos críticos como las vigas de los palcos, las zonas de apoyo de la cubierta, las ménsulas y el falso techo. Esta situación obliga ahora a los técnicos a realizar un diagnóstico exhaustivo para determinar qué piezas pueden ser restauradas y cuáles, por el contrario, deberán ser sustituidas ante la imposibilidad de garantizar su estabilidad.
Desde el equipo de gobierno municipal, el alcalde José Manuel Bermúdez ha subrayado que la prioridad absoluta es la preservación del valor patrimonial del recinto, asegurando que la paralización es una medida cautelar y selectiva. En este sentido, el concejal de Obras e Infraestructuras, Javier Rivero, ha precisado que la suspensión solo afecta a las unidades de obra del cuerpo histórico —fachada y sala— donde la incertidumbre sobre el estado de la madera impide avanzar con seguridad. Por el contrario, las áreas de construcción más reciente, que albergan el escenario, los camerinos, los ascensores y el sótano, mantienen su ritmo de ejecución conforme a lo planificado.
Este tipo de hallazgos no resultan infrecuentes en intervenciones sobre edificios históricos, donde la complejidad de las estructuras ocultas suele esconder patologías que solo se manifiestan tras la apertura de paramentos o elementos estructurales. La normativa vigente en materia de patrimonio histórico exige, ante escenarios de esta naturaleza, una coordinación estrecha con los organismos competentes para asegurar que cualquier medida de refuerzo o sustitución respete la autenticidad del inmueble. La reanudación de los trabajos en las zonas afectadas queda, por tanto, supeditada a los resultados de los ensayos técnicos que se llevarán a cabo en las próximas semanas, los cuales dictarán la hoja de ruta definitiva para completar la recuperación de este emblemático espacio cultural.