
Tensión en Granadilla de Abona por el conflicto entre movilidad sostenible y falta de aparcamiento
El debate sobre la movilidad sostenible en Granadilla de Abona enfrenta a residentes, preocupados por la pérdida de aparcamientos, con colectivos ciclistas que proponen un corredor verde para conectar el litoral del sur de Tenerife.
La movilidad sostenible en el sur de Tenerife se ha convertido en un foco de fricción política y social, tal y como ha informado recientemente el Diario de Avisos. La controversia en Granadilla de Abona refleja una tensión creciente entre la modernización de las infraestructuras urbanas y la gestión de un espacio público tensionado por la alta densidad de vehículos y la presión turística.
El conflicto se articula en torno a dos visiones contrapuestas sobre el urbanismo. Por un lado, el Consejo de Barrios de El Médano ha canalizado el malestar de los residentes ante la supresión de plazas de aparcamiento, una carencia histórica que, según su presidenta, Mariely Casanova, se ve intensificada por la afluencia de visitantes. Esta postura, que se hizo visible en una movilización ciudadana el pasado mes de mayo, cuestiona la idoneidad del trazado actual en el casco urbano.
En contraposición, ha surgido el colectivo Granadilla por la Bici, que propone una solución alternativa: un corredor verde de seis kilómetros que discurriría por la carretera TF-643. Esta infraestructura, que uniría los núcleos de El Médano, La Tejita y Los Abrigos, se presenta como una vía de movilidad activa —apta para ciclistas, corredores y patinadores— que, según su portavoz, Javier Eköoké, evitaría la eliminación de estacionamientos al no atravesar las zonas residenciales consolidadas. El grupo ha anunciado su intención de realizar marchas mensuales para visibilizar esta demanda.
Desde el consistorio, el concejal de Obras Públicas, Marcos Antonio Rodríguez Santana, ha confirmado que el proyecto para conectar el litoral se encuentra actualmente en fase de redacción técnica. Esta iniciativa, que cuenta con el respaldo del área de Turismo del Cabildo de Tenerife, se financiaría mediante una fórmula mixta de fondos municipales e insulares. No obstante, la viabilidad del proyecto está supeditada a la resolución de procesos de expropiación forzosa, lo que sitúa su ejecución fuera del horizonte temporal del presente mandato.
Este escenario pone de manifiesto la complejidad de implementar políticas de movilidad sostenible en municipios donde el vehículo privado sigue siendo el eje vertebrador del transporte. Mientras el Ayuntamiento intenta equilibrar las demandas vecinales con la planificación de nuevas infraestructuras, el debate sobre el uso del suelo en Granadilla de Abona se mantiene abierto, evidenciando la dificultad de conciliar la transformación del modelo de movilidad con las necesidades logísticas inmediatas de los residentes.