Empresas de reciclaje de madera en Tenerife, al borde del cierre por la gratuidad de las astillas.

Empresas de reciclaje de madera en Tenerife, al borde del cierre por la gratuidad de las astillas.

Recurso: El Día

Las empresas tinerfeñas de gestión de residuos de madera agrupadas en Acanec urgen al Cabildo a concederles una ayuda mensual para evitar cierres y despidos tras la gratuidad de astillas para agricultores y ganaderos.

Las cinco empresas de Tenerife que gestionan residuos de madera, agrupadas en Acanec (una asociación que promueve la economía circular en la isla), dicen que necesitan una ayuda del Cabildo de unos 20.000 euros al mes para no tener que cerrar y despedir a sus trabajadores.

Entienden que el Cabildo regale astillas de madera quemada a agricultores y ganaderos tras el gran incendio de 2023, pero aseguran que, si no reciben dinero para compensar la falta de ventas, sus negocios no podrán seguir adelante.

David González Montañez, presidente de Acanec, destaca que estas empresas son muy importantes para reutilizar los residuos de madera y poda. Han pedido al Cabildo una ayuda de unos 4.000 euros al mes por empresa, aunque la cantidad exacta dependerá de cada caso.

González explica que no piden el dinero que ganaban antes, sino lo justo para cubrir los gastos básicos y evitar despidos. En total, necesitan 22.413 euros al mes, después de descontar algunos gastos. "Es lo mínimo para sobrevivir", afirma. "Si no se hace nada pronto, corremos el riesgo de tener que cerrar y despedir gente".

Según Acanec, la situación actual pone en peligro a las empresas que transforman restos de poda y otros materiales vegetales de los montes de Tenerife. La venta de astillas es una parte importante de sus ingresos, pero ahora el Cabildo las está regalando. "No estamos en contra de que se regalen las astillas de forma excepcional, pero llevamos más de un año esperando una solución para que podamos seguir trabajando", insiste el portavoz de Acanec.

El Cabildo antes subastaba los restos de madera, sobre todo de pino radiata importado, pero las últimas subastas quedaron desiertas. González Montañez explica que las empresas no pueden comprar tanta madera, que además se estropea rápido y no es de buena calidad. También señala que "empresarios del sector agrícola y ganadero" se benefician de las astillas gratuitas. Y advierte: "Si las empresas cierran, no habrá quien se encargue de gestionar las astillas desde que están en el monte hasta que se reutilizan". Piden al Cabildo "una ayuda temporal", pero aún no han recibido respuesta y su solicitud ha pasado por varias consejerías.

David González subraya: "Llevamos quince meses hablando con el Cabildo sin resultados, pero seguimos dispuestos a dialogar y buscar soluciones juntos". Insiste en que "no pedimos ganar dinero, sino que se cubran los gastos para que estas empresas no tengan que cerrar".

La asociación pide al Cabildo que actúe rápido y reconozca la importancia de este sector para prevenir incendios, cuidar el territorio y crear empleo verde. "Confiamos en llegar a un acuerdo que beneficie a la sociedad tinerfeña, al Cabildo y a las empresas", añade González.

Jacobo Rodríguez Sicilia, vicepresidente de Acanec, destaca que se necesitan medidas urgentes para solucionar el problema económico. "El sector está preocupado por la seguridad del medio ambiente y por dar salida a los materiales que quedaron tras el incendio", afirma. Sin embargo, "regalar las astillas afecta negativamente a la economía de las empresas".

González Montañez defiende que su sector es "estratégico" y presta servicios a ayuntamientos, empresas privadas y particulares. "Somos imprescindibles para cuidar los ecosistemas, el paisaje y el entorno de nuestra isla". Y concluye: "Nuestra ayuda es fundamental para lograr los objetivos ambientales y de seguridad que el Cabildo se ha marcado y que los municipios y los ciudadanos demandan".

Acanec surgió este año de Agercan, una asociación de empresas de residuos creada en 2012. El objetivo es convertir esos residuos en recursos útiles para la sociedad. Acanec agrupa a treinta empresas de Canarias, la mayoría en Tenerife. Defienden la economía circular, un modelo que apoya la Unión Europea. Piden que se les compense por lo que dejan de ganar al no poder vender la madera.