8M en Tenerife: Feministas claman contra guerra y totalitarismos.

8M en Tenerife: Feministas claman contra guerra y totalitarismos.

Recurso: El Día

La movilización feminista del 8M en Tenerife trascendió las reivindicaciones habituales para denunciar la guerra, la militarización y el auge de totalitarismos.

Según adelanta la información recabada, la conmemoración del 8 de marzo en Tenerife ha estado marcada este domingo por una movilización feminista que, más allá de las reivindicaciones habituales contra las diversas formas de violencia que afectan a las mujeres, ha puesto el foco en la oposición a los conflictos bélicos y al auge de corrientes totalitarias. La Plataforma Feminista 8M de Tenerife, entidad convocante, ha articulado su mensaje en torno a la denuncia de un "capitalismo patriarcal" y la creciente militarización, especialmente relevante en un territorio insular con una significativa presencia estratégica.

La manifestación, que inició su recorrido a las 12:00 horas desde el Reloj de Flores del Parque García Sanabria, congregó a participantes de todas las edades, incluyendo familias, y discurrió por puntos neurálgicos de la capital como la plaza Weyler y la calle Castillo, culminando en la plaza de Candelaria. En este último enclave, donde se registró una afluencia significativa de personas, se procedió a la lectura del manifiesto. Previamente, una hora antes del inicio de la marcha, se organizó un taller de pancartas en las inmediaciones del punto de partida, fomentando la participación activa.

Entre las consignas más resonantes, destacó la demanda de "¡No a la guerra!", un clamor que, según la organización, se erigió como uno de los ejes centrales de la jornada. Las portavoces de la Plataforma Feminista 8M de Tenerife enfatizaron la urgencia de esta lucha, vinculándola directamente a la defensa de la vida y a la necesidad de evitar que se inicien nuevas hostilidades en nombre de las mujeres. Esta postura se enmarca en un contexto global de tensiones crecientes y un aumento de la militarización, que el movimiento feminista local percibe como una amenaza directa.

La movilización también puso de manifiesto la preocupación por el ascenso de la ultraderecha y los totalitarismos, identificando a los colectivos LGTBIQ+ y migrante como los principales objetivos de estas narrativas. Se alertó sobre el asesinato de numerosas mujeres, no solo en el archipiélago o en España, sino en múltiples países, y se afirmó que la ciudadanía, con el movimiento feminista al frente, es la única fuerza capaz de detener los conflictos armados ya en curso.

La elección de un nuevo itinerario para la manifestación, según explicó Ana María Hernández, portavoz de la Plataforma, buscaba una mayor visibilidad y la implicación de núcleos familiares, aprovechando la coincidencia del 8M en domingo para 2026. Este cambio estratégico subraya la intención de ampliar la base de apoyo a las reivindicaciones feministas, que en esta ocasión han trascendido las demandas tradicionales para abrazar una agenda pacifista y antifascista.