
Una mujer da a luz en su domicilio en Tenerife guiada por teleasistencia del SUC
Una gestante de 34 semanas dio a luz en su domicilio de Guía de Isora, Tenerife, tras recibir asistencia telefónica guiada por una enfermera del Servicio de Urgencias Canario.
La eficacia de los protocolos de teleasistencia en situaciones críticas ha quedado patente tras un reciente suceso en Guía de Isora, Tenerife, donde una gestante de 34 semanas logró dar a luz en su propio domicilio bajo la supervisión remota de una enfermera del Servicio de Urgencias Canario (SUC). Tal y como ha informado el organismo regional, la intervención telefónica resultó determinante para garantizar la seguridad del neonato y de la madre antes de que los equipos de emergencia pudieran personarse en el lugar.
Este episodio subraya la importancia de la asistencia telefónica avanzada, una herramienta que, en el ámbito de las emergencias extrahospitalarias, actúa como un puente vital entre el inicio de la crisis y la llegada de los recursos móviles. En este caso concreto, la profesional del SUC no solo gestionó la calma de la paciente, sino que ejerció una labor de guía técnica durante la fase expulsiva. Entre las directrices facilitadas, la enfermera instruyó a la madre sobre la verificación de la integridad del cordón umbilical y las maniobras básicas para asegurar la permeabilidad de las vías respiratorias del recién nacido, además de enfatizar la importancia del contacto piel con piel y el mantenimiento de la temperatura corporal mediante el abrigo adecuado.
La confirmación del estado de salud del bebé llegó a través de su llanto, respuesta que la coordinadora solicitó verificar mediante la estimulación táctil. Tras este primer contacto, una ambulancia medicalizada —integrada por un facultativo, un enfermero y un técnico— completó la atención presencial, procediendo a la estabilización de ambos antes de su traslado al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.
El éxito de esta intervención pone de relieve la capacitación técnica del personal de coordinación de emergencias, cuya capacidad para transmitir instrucciones precisas bajo presión es, en muchos casos, el factor diferencial en desenlaces obstétricos imprevistos. La teleasistencia, lejos de ser un mero trámite administrativo, se consolida así como un pilar fundamental del sistema sanitario público, permitiendo que ciudadanos sin formación médica actúen con solvencia ante emergencias de alta complejidad mientras los servicios de soporte vital avanzado se desplazan al punto del incidente.