
Las balsas de Tenerife inician el verano al 77,6% de su capacidad con un mayor volumen de agua que el año anterior
Las balsas de Tenerife inician el verano al 77,6% de su capacidad, superando las cifras del año anterior, aunque el Cabildo insiste en la necesidad de mantener un consumo responsable ante la escasez de precipitaciones.
Tal y como recoge la información facilitada por el Cabildo de Tenerife, el sistema de almacenamiento hídrico de la isla afronta el periodo estival con un volumen de 3.911.167 metros cúbicos, lo que sitúa la ocupación de las balsas en un 77,6% de su capacidad total. Este balance, que supera en 362.391 metros cúbicos las cifras registradas en el mismo periodo del año anterior, ofrece un margen de maniobra superior para el sector primario, aunque las autoridades insulares han instado a mantener la prudencia en la gestión del recurso.
El consejero de Sector Primario, Valentín González, ha subrayado que, pese a la mejora estadística, la coyuntura climática exige una política de consumo rigurosa. La eficiencia en el riego y la contención del gasto son, a juicio del responsable insular, las herramientas indispensables para garantizar la estabilidad del suministro ante el incremento de las temperaturas y la mayor demanda hídrica propia de los meses de verano.
El mapa de reservas revela una disparidad geográfica persistente entre ambas vertientes de la isla. Mientras que la zona norte presenta una ocupación del 81,4% —con un total de 2.794.882 metros cúbicos y un rendimiento destacado en las infraestructuras de la Isla Baja (91,1%) y Valle de Guerra (90%)—, el sur mantiene un volumen de 1.116.285 metros cúbicos. Esta cifra en la vertiente meridional resulta especialmente significativa si se considera que la balsa de Valle San Lorenzo se encuentra actualmente inactiva debido a las labores de renovación de su geomembrana y otras intervenciones técnicas.
La gestión de estos recursos es un factor crítico en el archipiélago, donde la escasez de precipitaciones y la dependencia de las infraestructuras de almacenamiento condicionan la viabilidad de las explotaciones agrarias. La combinación de una mayor disponibilidad de agua respecto a ejercicios previos y la necesidad de ejecutar obras de mantenimiento en puntos estratégicos marca el inicio de una campaña estival donde la eficiencia operativa será el principal desafío para el Cabildo y los usuarios del sistema.