
Lope Afonso (PP) asume la mitad de mandato en Tenerife: "Sin miedo a ganar elecciones".
Lope Afonso asume con responsabilidad la segunda mitad de su mandato en el Cabildo de Tenerife, fruto del pacto CC-PP, con el objetivo de hacer crecer al Partido Popular y "ganar elecciones" sin miedo.
Lope Afonso asume "con responsabilidad" la segunda mitad de su mandato en el Cabildo de Tenerife, fruto del acuerdo entre CC y PP. Su objetivo es hacer crecer al Partido Popular y se enfrenta "sin miedo" al reto de "ganar elecciones".
Ya hemos superado la mitad del mandato y considero que el pacto se está cumpliendo de forma razonable. Aunque aún queda mucho por hacer, hemos demostrado con nuestra gestión, resultados y la confianza de la gente que somos un gobierno sólido y trabajador. Siempre ponemos a Tenerife por delante, con la responsabilidad de impulsar la Isla y mejorar el bienestar de sus ciudadanos a través de una economía más activa gracias al Cabildo. Mi papel ha sido el de mantener una posición de gobierno, sirviendo de enlace para que los temas importantes avancen correctamente, siempre con un diálogo constante y sincero con la presidenta. Creo que esto ha sido clave para dar estabilidad a la institución, especialmente después de un periodo anterior muy diferente. El Cabildo tiene un modelo presidencialista, lo que significa que la atención se centra en quien ocupa ese cargo, Rosa Dávila. Mi intención no es buscar más protagonismo ni quitarle espacio a la presidenta. Como vicepresidente y responsable de las áreas que gestiona el Partido Popular, mi objetivo es mantener esa posición central y coherente con los objetivos que acordamos en el pacto.
Ya me siento satisfecho con el protagonismo que he tenido. Mi imagen pública dependerá de cómo me valoren los ciudadanos. Me gustaría que la gente se identificara con un gobierno serio y responsable que, a diferencia de la polarización que se vive a nivel nacional, apuesta por una política abierta, dialogante y que da resultados. En resumen, sensatez y sentido común. Somos una propuesta diferente. Como presidente, me esfuerzo para que el Partido Popular se distinga allí donde gobierna, con una forma de gestionar muy clara: con sensatez y sentido común en nuestras propuestas, llegando a la mayoría de la sociedad sin sectarismos y, por supuesto, con una gestión económica eficaz, que es la base para que todo lo demás funcione bien. En definitiva, una administración ordenada y un presupuesto bien ejecutado que ayuden a dinamizar la economía, crear empleo y gestionar correctamente los servicios públicos. Si tengo la oportunidad de ser candidato de nuevo a la presidencia del Cabildo, me aseguraré de que esta forma de gestionar sea reconocida. Pero, ahora mismo, mi prioridad es terminar de ejecutar lo previsto para este año y, sobre todo, que los tinerfeños estén razonablemente satisfechos con su gobierno. Confío en que sabremos transmitir esta forma de entender la política cuando pidamos el voto. El Partido Popular puede crecer en la Isla y tiene el reto de ganar las elecciones.
No me gusta usar la palabra "imposible", porque la realidad siempre nos demuestra lo contrario. Hemos tenido acercamientos con el Partido Socialista para formar gobiernos en algunos ayuntamientos, y en muchos casos han funcionado bien. No hay ni desconfianza ni sectarismo. A partir de ahí, para futuras colaboraciones, se necesitarían un contexto adecuado, puntos en común en los programas y voluntad política. Por ahora, estamos muy contentos con la gestión que estamos haciendo junto a Coalición Canaria en el Cabildo y en las principales instituciones de Canarias.
Sí, es importante porque crece hasta alcanzar la cifra más alta de la historia. Pero también porque tiene un enfoque distinto: no solo se trata de invertir más recursos, sino de hacerlo de forma especializada y cercana a la realidad de las familias y colectivos. Nos centramos en personas con discapacidad o dependencia, y especialmente en mujeres víctimas de violencia de género, la infancia y la adolescencia. Además, dada su relevancia actual, tenemos muy presente el problema de las personas sin hogar. Así, cubrimos todos los ámbitos donde el Cabildo de Tenerife puede actuar e intervenir directamente.
En este presupuesto de 2025 que estamos cerrando, no hubo tiempo material para construir viviendas nuevas, ya que los principales acuerdos de este mandato en el Cabildo se iniciaron a finales de 2023 y se consolidaron en 2024. Generalmente, una promoción de viviendas tarda entre 18 y 36 meses en construirse. Sin embargo, si comparamos lo que tenemos en marcha para que se convierta en viviendas reales y habitables en los próximos meses con lo que nos encontramos al llegar, no hay punto de comparación. En el pleno [el pasado miércoles] me refería a un "folio en blanco" como herencia, porque a eso se reduce la política del PSOE. Nos obligaron a empezar de cero. Dicho esto, no nos jactamos. Somos conscientes de que es un problema complejo y que el Cabildo, a pesar de implicarse como nunca, lo hace en un contexto de mucha demanda, por lo que todo lo que ofrezcamos será insuficiente. Ya hemos comprometido más de mil soluciones habitacionales durante este mandato, algunas exclusivas del Cabildo y otras en colaboración con otras administraciones. Si añadimos las promociones específicas en municipios como Santa Cruz, superaríamos las 1.200. Se irán haciendo realidad a medida que se cumplan los plazos de construcción. Si el PSOE tiene otra propuesta, que la presente.
Lo niego rotundamente. Contando los recursos ya en funcionamiento, los de nueva creación y los previstos en el presupuesto de 2026, habrá más de 2.000 nuevas plazas sociosanitarias en Tenerife durante este mandato de cuatro años. En el mandato anterior, apenas se movilizaron medio centenar, por no hablar de la inversión en recursos propios: de 90.000 euros en cuatro años en los centros existentes, hemos pasado a cuatro millones en solo dos. Y con una inversión de 380 millones de euros en 2026 para toda el área. Esta cifra forma parte de los 417 millones que anunciamos al presentar el presupuesto para políticas sociales, con el IASS como eje central.
Rara vez se han puesto en marcha tantas medidas en tan poco tiempo, tanto en obras para ampliar la red de carreteras como para fomentar el transporte público, es decir, la guagua. También hemos hecho un esfuerzo sin precedentes para consolidar la gratuidad del transporte y ofrecer una alternativa al coche particular. Esta gratuidad provoca, en algunas líneas, momentos de máxima demanda que las saturan. Por eso estamos comprando nuevas guaguas para aumentar la flota y contratando más personal, sobre todo conductores. El objetivo es establecer una alternativa real para que la gente deje el coche en casa y cambie sus hábitos. Esto no significa que no estemos trabajando para mejorar los atascos que aún sufrimos, y lo digo en primera persona. Los proyectos para ampliar a un tercer carril en el norte y en el sur están cada vez más cerca, pero otras medidas innovadoras que habíamos planteado no se han podido implementar. Entre ellas, la retirada de vehículos accidentados de las autopistas con grúas o el sistema de semáforos inteligentes, ambas dependen de la Dirección General de Tráfico, es decir, del Gobierno de España, que no ha respondido. Confiamos en que este conjunto de medidas alivie el tráfico a corto y medio plazo. También hemos llegado a acuerdos como el de la Universidad de La Laguna para la entrada escalonada a clases o el transporte a la demanda en algunos municipios. Estamos cerca de ver los resultados. Por ejemplo, la inauguración de la pasarela peatonal del Padre Anchieta, que ayudará a descongestionar la TF-5, es inminente.
El turismo funciona y es el motor económico más importante, beneficiando a otros sectores y generando gran parte del empleo, lo que nos convierte en la isla con menor tasa de paro. Sin embargo, el turismo también debe ser más conciliador, responsable, consciente y, con el tiempo, regenerativo. Por eso, buscamos que quienes nos visitan entiendan el valor de nuestro destino más allá del turismo masivo de sol y playa. Las estrategias que hemos implementado han logrado que el turista salga del hotel y explore la Isla, dejando riqueza en municipios con patrimonio histórico-artístico o en nuestros espacios naturales, gracias a la gran biodiversidad. La Isla no tiene infraestructuras para un turismo de masas, y las tasas turísticas buscan mejorar la experiencia del visitante, destinando lo recaudado a servicios y a la conservación de espacios naturales de alto valor como el Teide. No esperamos un gran aumento en el número de turistas; la cifra se mantendrá en torno a los siete millones del año pasado. El presupuesto para esta área en 2026 es de 45 millones de euros, algo más del 4% del total. Nuestro objetivo es encontrar un equilibrio entre los diferentes territorios y los intereses de los residentes, para lo cual debemos ajustar lo que ofrecemos como destino al perfil de nuestros visitantes. De ahí la diversificación de nuestros mercados, más allá de los tradicionales británicos, nacionales y alemanes, en ese orden. Queremos atraer a un perfil de turista con mayor capacidad de gasto y más dispuesto a entender y valorar el destino. Por eso, nos hemos centrado en el mercado norteamericano, colaborando con aerolíneas estratégicas para que se interesen por Tenerife.
La conectividad es un punto clave en el presupuesto. Estamos reforzando las conexiones con Norteamérica mediante acuerdos con aerolíneas que gestionan un tráfico importante desde Canadá. En cuanto al vuelo directo a Nueva York, se ha dejado en suspenso porque los intereses de la compañía se centraban en otros destinos, y no queríamos depender de una sola. Preferimos canalizar la llegada de visitantes a través de acuerdos con varias aerolíneas. El objetivo es atraer a más turistas norteamericanos, tanto de Estados Unidos como de Canadá, y lo estamos logrando.
El 40% de nuestros visitantes ya disfrutan de la gastronomía local. Unir la gastronomía con el turismo es una fórmula de éxito, por eso nos hemos dedicado a promocionar a nuestros restauradores y establecimientos en los grandes eventos. Esto, a su vez, impulsa el sector primario gracias a la calidad y variedad de nuestros productos. No podemos olvidar el enorme potencial de nuestros vinos, que también beneficia a todas las profesiones relacionadas con la hostelería. Una parte importante del consumo se centra en la gastronomía tradicional y los guachinches, algo que los visitantes valoran mucho en su experiencia. En cuanto a la industria, hemos creado un área específica de referencia con una inversión sin precedentes para renovar los polígonos industriales. Hemos actuado en doce en dos años, mientras que en el mandato anterior solo se hizo en uno en cuatro años. También es fundamental el papel de la innovación, con la mirada puesta en sectores estratégicos de futuro y referentes como el Parque Científico y Tecnológico. Y no olvidamos la Dirección Insular de Proyectos Estratégicos, de donde surgen iniciativas como la diversificación energética a través del hidrógeno verde como energía de transición para el Polígono de Granadilla, una apuesta del PP.
Celebramos que exista una normativa que ayude a ordenar un subsector de éxito y con mucha demanda en el mercado. Sin embargo, para que sea competitivo y aporte valor añadido, parece lógico exigir unos estándares de calidad. Creo que la ley no perjudica a nadie ni limita la posibilidad de que los pequeños propietarios obtengan ingresos extra.
Espero que sea pronto, porque es una deuda histórica con la Isla. En el Museo de la Naturaleza y la Arqueología (MUNA) tenemos los recursos, la capacidad y los conocimientos necesarios para gestionar su estancia aquí con todas las garantías. La negativa del Ministerio ha impedido, hasta ahora, su regreso. La retiraron de la exposición en el Museo Arqueológico Nacional para guardarla en un almacén y ahora la vuelven a exponer. Lo correcto es que se exhiba aquí, en Tenerife.
Fue una oportunidad que se nos escapó. Hicimos todo lo posible para que un evento ideal, que promocionaría la Isla a través de nuestros espacios naturales, especialmente el Teide, volviera en 2026. Sin embargo, uno de los tres participantes, el Cabildo de Gran Canaria, decidió no continuar. El coste (siete millones de euros) es demasiado alto para asumirlo en solitario. No renunciamos a traer grandes eventos a la Isla y estamos preparados para seguir haciéndolo con una gestión activa. ¿Un Tenerife Arena? Tenemos la intención de desarrollarlo en los próximos años. Estamos estudiando los lugares adecuados en terrenos públicos.