El Cabildo de Tenerife proyecta una gran reforma viaria en Los Cristianos para descongestionar el tráfico

El Cabildo de Tenerife proyecta una gran reforma viaria en Los Cristianos para descongestionar el tráfico

Recurso: Diario de Avisos

El Cabildo de Tenerife proyecta una reordenación viaria en Los Cristianos que incluye una nueva turboglorieta y el soterramiento de la avenida de Chayofita para descongestionar el tráfico ante el crecimiento urbanístico de El Mojón.

La estrategia del Cabildo de Tenerife para descongestionar el nudo circulatorio de Los Cristianos marca un punto de inflexión en la planificación de infraestructuras del sur de la isla, tal y como ha dado a conocer recientemente la institución insular tras presentar sus planes ante los residentes y los organismos públicos competentes. Esta intervención responde a la necesidad imperativa de adaptar la red viaria a la presión demográfica y turística que experimenta el municipio, un desafío que se ha visto agravado por el desarrollo urbanístico del Plan Parcial El Mojón.

El eje central de esta reordenación se articula mediante dos intervenciones diferenciadas. Por un lado, la actual configuración elíptica de la glorieta situada en la zona alta de la localidad será sustituida por una infraestructura circular de mayor envergadura. Este diseño no solo busca ampliar el flujo de vehículos, sino que implementará un sistema de turboglorieta y ramales independientes para canalizar el tráfico sin saturar el núcleo de la rotonda.

Por otro lado, la intervención en la avenida de Chayofita plantea una reconfiguración integral del espacio público. El proyecto contempla la creación de un intercambiador que centralice el transporte colectivo, el servicio de taxis y las zonas de estacionamiento, con el objetivo de mitigar la actual colisión de usos entre peatones y vehículos. La pieza clave de esta actuación es el soterramiento de la vía, cuyo trazado ha sido ampliado respecto a los borradores iniciales: la calzada se hundirá bajo la glorieta de Juan Carlos I para enlazar con la TF-665, extendiéndose posteriormente hasta la calle Pedregales. Esta prolongación subterránea resulta fundamental para segregar el tráfico de paso de los flujos internos que generará la futura macrourbanización, habilitando además nuevas conexiones estratégicas con la autopista y salidas adicionales a través de la calle Hermano Pedro de Bethencourt.

Este tipo de obras de ingeniería civil, que priorizan el soterramiento para liberar la superficie, se alinean con las tendencias actuales de movilidad urbana sostenible, buscando devolver el espacio público al peatón mientras se garantiza la fluidez en una de las arterias con mayor densidad de tráfico de la isla. La viabilidad de este proyecto será determinante para absorber el incremento de movilidad que supondrá la consolidación de El Mojón, un sector que ha condicionado la planificación de estas infraestructuras a corto y medio plazo.