El Cabildo de Tenerife presenta un plan de 5 millones para transformar la movilidad en Anaga ante la saturación del tráfico

El Cabildo de Tenerife presenta un plan de 5 millones para transformar la movilidad en Anaga ante la saturación del tráfico

Recurso: El Día

El Cabildo de Tenerife ha presentado un plan estratégico de 5,09 millones de euros para transformar la movilidad en la Reserva de la Biosfera de Anaga mediante el fomento del transporte colectivo y la regulación inteligente de accesos ante la saturación del vehículo privado.

La Reserva de la Biosfera de Anaga se enfrenta a un punto de inflexión en su modelo de gestión territorial. Tal y como ha trascendido tras la presentación oficial celebrada esta semana en el Centro de Visitantes de la Cruz del Carmen, el Cabildo de Tenerife ha diseñado una hoja de ruta estratégica para transformar la movilidad en este enclave protegido. El documento, que ha contado con el respaldo técnico de la Cátedra de Economía y Movilidad CajaCanarias de la Universidad de La Laguna y la financiación de los fondos Next Generation, parte de una premisa clara: la capacidad de carga del macizo ha llegado a su límite operativo.

El diagnóstico, fundamentado en más de 1.400 encuestas realizadas a finales de 2024, revela una dependencia estructural del vehículo privado, utilizado por más de la mitad de los usuarios habituales. Esta realidad, sumada a la saturación de los accesos y la escasez de plazas de aparcamiento, ha motivado una propuesta que descarta cualquier ampliación de la red viaria existente. En su lugar, el plan —que cuenta con un presupuesto de 5,09 millones de euros— apuesta por una intervención integral basada en 24 medidas orientadas a la gestión inteligente y al fomento del transporte colectivo.

La estrategia, que aún se encuentra en fase de borrador, propone un sistema de lanzaderas que conecten los aparcamientos disuasorios con los puntos de mayor afluencia, como miradores y senderos. Esta red se vería reforzada por una reestructuración de las líneas regulares de Titsa y la implementación de un servicio de transporte a la demanda para los núcleos poblacionales más aislados. Asimismo, el Cabildo contempla la instalación de sensores de aforo y un sistema de reservas anticipadas para monitorizar el tráfico en tiempo real, permitiendo una regulación proactiva de los accesos antes de que se produzcan episodios de colapso.

El plan también aborda la problemática de los vehículos pesados, sugiriendo restricciones para las guaguas turísticas de gran longitud que dificultan la circulación en las vías más estrechas. Paralelamente, se prevé un endurecimiento en la vigilancia de los estacionamientos indebidos y una mayor presencia de los cuerpos de seguridad y agentes medioambientales para garantizar la convivencia entre peatones, ciclistas y conductores.

Sin embargo, la recepción de esta propuesta entre los residentes no ha estado exenta de escepticismo. Durante las sesiones informativas, representantes vecinales han manifestado su preocupación por la falta de concreción en ciertos aspectos, como la viabilidad de crear nuevas plazas de aparcamiento en zonas con escasa disponibilidad de suelo. Algunos colectivos han señalado que, a pesar de la envergadura del documento, persisten lagunas sobre la ejecución práctica de las medidas, reclamando una planificación más realista que atienda las necesidades cotidianas de quienes habitan el macizo.

La consejera de Medio Natural, Blanca Pérez, y la responsable de Movilidad, Eulalia García, han defendido la necesidad de este cambio de paradigma, subrayando que la preservación del entorno y la calidad de vida de los vecinos son objetivos indisociables. Mientras el Cabildo insiste en que se trata de un "documento vivo" sujeto a diálogo, el éxito de la iniciativa dependerá de la capacidad de las instituciones para ofrecer alternativas de transporte eficaces que logren, finalmente, reducir la presión del tráfico sobre uno de los ecosistemas más frágiles de la isla.