
El Cabildo de Tenerife invertirá 200 millones en un plan de choque para modernizar su red viaria hasta 2029
El Cabildo de Tenerife invertirá más de 200 millones de euros en un plan estratégico para modernizar 200 kilómetros de carreteras entre 2026 y 2029, comenzando este mes con actuaciones de urgencia por valor de 12 millones para reparar los daños de la borrasca Therese.
La red viaria de Tenerife se prepara para un ciclo de transformación profunda. Tal y como ha dado a conocer el Cabildo insular, la institución ha diseñado un plan de acción que marcará la agenda de infraestructuras entre 2026 y 2029, con el objetivo de revertir el desgaste acumulado en los trazados de la isla y optimizar la fluidez del tráfico. Esta hoja de ruta, que supone un despliegue presupuestario superior a los 200 millones de euros, se articula sobre un paquete de 80 intervenciones destinadas a intervenir en más de 200 kilómetros de calzada.
El proyecto, liderado por la presidenta insular, Rosa Dávila, y el responsable del área de Carreteras, Dámaso Arteaga, se presenta como el esfuerzo inversor más ambicioso de la última década en el archipiélago. La estrategia no solo busca la modernización técnica de las vías, sino que responde a una necesidad imperativa de seguridad vial y eficiencia en los tiempos de tránsito, factores que han condicionado históricamente la movilidad en una isla con una orografía compleja y una alta densidad de vehículos.
Antes de que el plan estratégico despliegue su cronograma general, la administración insular ha priorizado una fase de choque inmediata. A partir de este mes de agosto, se pondrá en marcha un bloque de 30 actuaciones de urgencia, ya adjudicadas, que cuentan con una partida específica de 12 millones de euros. Estas obras tienen como finalidad directa subsanar los desperfectos estructurales provocados por la borrasca Therese. Los trabajos se concentrarán en la estabilización de taludes, la rehabilitación de firmes dañados y el refuerzo de los sistemas de drenaje y protección, con el fin de blindar la red ante la recurrencia de fenómenos meteorológicos adversos.
Esta planificación se enmarca en un contexto de creciente presión sobre las infraestructuras de transporte en Canarias, donde la gestión de la red viaria se ha convertido en un eje central de la política pública para garantizar la cohesión territorial. La capacidad del Cabildo para ejecutar este volumen de obra en los plazos previstos será determinante para aliviar los cuellos de botella que afectan a la movilidad diaria de los residentes y al sector logístico de la isla.