El Cabildo de Tenerife desbloquea suelo en Granadilla para impulsar el hidrógeno verde

El Cabildo de Tenerife desbloquea suelo en Granadilla para impulsar el hidrógeno verde

Recurso: El Día

El Cabildo de Tenerife ha desbloqueado la ordenación de más de 275.000 metros cuadrados en el Polígono Industrial de Granadilla para facilitar la futura instalación de infraestructuras de hidrógeno verde y energías renovables.

La transición energética en Canarias ha dado un paso administrativo fundamental esta semana. Según ha trascendido a través de la documentación oficial del Cabildo de Tenerife, la corporación insular ha desbloqueado la ordenación de una vasta superficie en el Polígono Industrial de Granadilla, un movimiento estratégico que busca dotar a la isla de la infraestructura necesaria para integrar el hidrógeno verde en su mix energético.

El proyecto, que será sometido a votación en el pleno insular el próximo día 31, se articula mediante un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Granadilla de Abona y cuenta con el respaldo técnico de la Dirección General de Costas. Esta intervención sobre un terreno de 275.014 metros cuadrados, propiedad de la compañía Disa, no constituye una autorización directa para plantas específicas, sino que habilita el suelo para albergar sistemas de producción, almacenamiento y distribución de energías renovables y combustibles de transición. La urbanización, que abarcará unos 277.000 metros cuadrados, contempla la adecuación de redes de servicios, viarios y espacios libres, bajo un modelo de Proyecto de Interés Insular que aglutina en un solo expediente la gestión urbanística, la evaluación ambiental y la ejecución de las obras.

La relevancia de esta medida debe entenderse en el contexto de la dependencia energética del Archipiélago, donde las renovables apenas cubren el 19,3% de la demanda eléctrica actual —con una predominancia eólica del 67,4%—. El Ejecutivo regional se ha fijado la meta de alcanzar una penetración del 58% para el año 2030, un objetivo que exige triplicar la capacidad instalada. En este sentido, el vicepresidente insular, Lope Afonso, ha subrayado la necesidad de una planificación coordinada para garantizar la seguridad del suministro mientras se avanza en la descarbonización.

Desde el punto de vista técnico, el desarrollo de este enclave no está exento de retos. La Comisión de Evaluación Ambiental de Tenerife ha condicionado la viabilidad del proyecto a la implementación de medidas correctoras estrictas, debido a la presencia de riesgos hidráulicos en los barrancos de El Cobón, Tagoro y El Camello, así como a la necesidad de preservar la flora autóctona y especies protegidas como el escarabajo Pimelia canariensis.

Este impulso en Granadilla se suma a otras iniciativas en curso, como la central hidroeléctrica de Güímar, la interconexión eléctrica con La Gomera y la apuesta por la geotermia. Paralelamente, el Cabildo mantiene una presión política sobre el Gobierno central para que las nuevas infraestructuras de almacenamiento sean declaradas estratégicas, permitiendo así su integración en las reservas oficiales de productos petrolíferos. De este modo, la isla intenta equilibrar la urgencia de asegurar el abastecimiento convencional con la necesidad de desplegar tecnologías de futuro, como el hidrógeno verde, cuya viabilidad definitiva dependerá de las futuras autorizaciones ambientales y administrativas que deberá tramitar el Gobierno de Canarias.